Capítulo #013

“Nosotros nacimos de la fe de los seres humanos; existimos gracias a las historias transmitidas de generación en generación, acumulando valor a través de ellas”

Apolo habló mientras se apartaba hacia atrás su hermosa cabellera ondulada de color dorado.

“No sé exactamente cómo algo como tú pudo convertirse en una Constelación, pero supongo que se debe a lo que sabes. Me refiero a la razón del ‘fin del mundo’”

No respondí, me limité a regular mi respiración. Mi boca estaba impregnada de un sabor metálico. Poco a poco calmé el revoltijo que me retorcía el estómago. Rasqué el suelo con las uñas, como estaba apretando los puños con tanta fuerza que parecía que las uñas fueran a romperse, el dolor ayudaba a dispersar el resto de las sensaciones.

“¿Entonces que?”

“¿No lo entiendes? Estoy diciendo que, personalmente, estoy dispuesto a cooperar contigo. Por cierto tus modales se han vuelto bastante insolentes ¿Siempre has sido así?”

Tragué aire con dificultad. Enderecé la parte superior de mi cuerpo, que había estado apoyada contra el suelo y observé la figura semejante a una muñeca que imitaba la apariencia de Apolo.

La muñeca tenía una expresión de enojo. Aquellas costuras torcidas, como si hubieran sido cosidas a toda prisa, resultaban ridículas.

“Oiga. Hace un momento dijo que probablemente me convertí en una Constelación porque soy el único que conoce la razón del ‘fin del mundo’ ¿Verdad?”

“Así es”

“Entonces ¿Qué cree que ocurrirá si más personas llegan a saberlo? ¿Qué pasaría si todas las Constelaciones llegaran a saber la razón por la que el mundo será destruido? ¿Y si la única razón por la que me convertí en Constelación desapareciera?”

Yo soy la única persona que sabe cómo y por qué el mundo será destruido y soy alguien que se convirtió en Constelación debido a ese motivo. Si llegara a revelárselo a otros, la razón de mi existencia como Constelación se desvanecería y nadie sabía qué clase de final desencadenaría eso. En el peor de los casos, existía incluso la posibilidad de que muriera en el mismo instante en que las palabras salieran de mi boca.

La Constelación, El que Brilla más que el Sol, permaneció en silencio. Se limitó a mirarme fijamente mientras parpadeaba.

Ya conocía la respuesta. Y aun así me estaba presionando para que se lo confesara.

“¿Acaso estás diciendo que tu existencia es más importante que el fin de este mundo?”

“Sí”

Respondí sin vacilar.

“Yo soy importante para mí mismo”

Me puse de pie tambaleándome. Limpié la sangre de la comisura de mi boca con el dorso de la mano mientras fulminaba con la mirada la pared en el aire. La brecha que Apolo acababa de desgarrar para entrar se estaba uniendo y reparando lentamente.

Al mismo tiempo, mi interior comenzó a calmarse de forma natural. Me di cuenta una vez más de por qué este lugar se llamaba <Refugio del Alma>.

Tal como dijo Apolo, esta pequeña habitación es del tamaño de mi alma.

“¡Oye!”

Ignoré el grito de Apolo, entré al baño y me lavé la boca en el lavabo. La sensación de vomitar sangre era tan dolorosa y desagradable que resultaba difícil describirla con palabras.

Apolo me siguió hasta el baño, diciendo algo que apenas escuché. Lo recogí con una mano todavía húmeda y sosteniéndolo volví a mirar la pared completamente restaurada.

Una sola idea se apoderó de mí; tenía que ver a Baek Taebeom ahora mismo.


[De acuerdo con su voluntad, se iniciará el servicio de transmisión en tiempo real del contratista]


El rostro de Baek Taebeom apareció proyectado ocupando por completo una de las paredes. Tras apartarse el cabello de la cara con brusquedad, comenzó a empacar algunas pertenencias. Solo cuando lo vi meter varios peluches en su mochila comprendí que se dirigía al hospital.

Ahora que lo pienso, su cama también estaba llena de peluches. Un poco tarde, los detalles de la obra original regresaron a mi mente:


[Baek Taebeom visitaba a su hermano menor en el hospital al menos una vez a la semana. Llevaba consigo los peluches favoritos de su hermano, con la esperanza de que el niño pudiera abrir los ojos y volver a mirarlo algún día. Esos peluches, acumulados con el tiempo, eran tantos que habían terminado invadiendo hasta su propia cama.

Pero aquello ya era cosa del pasado. Para el Baek Taebeom actual, aquellos recuerdos eran un lujo que ya no podía permitirse. Su amada familia ya había muerto, Baek Taebeom sabía muy bien que jamás podría regresar a aquellos días…]


“¿Ese es tu contratista?”

Apolo, que en algún momento se había zafado de mi mano y subido hasta mi hombro, soltó una risita burlona. Era una mofa descarada.

“Es un tipo sin talento y extremadamente torpe. Si no fuera por ti, nadie más lo habría elegido. Con un contratista en ese estado, será imposible que logres expandir el tamaño de tu alma.

“¿Tan poca capacidad tiene?”

“No es una cuestión de capacidad, es que me produce una sensación desagradable. Incluso tocarlo me resulta repulsivo ¿Tienes idea de lo extraño que me sentí cuando estuvo junto a mi contratista?”

“¿Extraño?”

Mientras hablábamos, Baek Taebeom ya había terminado de preparar sus cosas y salía de casa. Su gran estatura, su cabello blanco decolorado y sus pupilas doradas llamaban la atención incluso desde la distancia y no parecía ser el único que lo pensaba. Apenas puso un pie en la calle, las miradas de los transeúntes se clavaron en él. Aunque, por supuesto, el propio Baek Taebeom parecía no darse cuenta.

¿Pero cuál es esa sensación desagradable?

Yo nunca había percibido algo así en él.

“Fue horrible. Me sentía como si estuviera con basura mugrienta. Era asqueroso… hasta el punto de querer arrojarlo directamente al fuego”

“¿Está bien que un dios juzgue así a las personas?”

“¿Un dios?”

Apolo resopló con desdén.

“No somos dioses, somos Constelaciones. Solo somos fragmentos de estrellas que permanecen en los recuerdos de los humanos”

“Pero…”

“Exacto, tú eres humano. Por eso ahora tengo más ganas de preguntarte ¿Cuál es tu verdadera identidad y qué es esa historia sobre la destrucción?”

Apolo me dio unos golpecitos en la mejilla, haciéndome señas para que lo mirara. Era una imagen peculiar; un muñeco de peluche parado sobre mi hombro, mirándome con un rostro cargado de dignidad.

“Si no quieres hablar porque temes desaparecer, puedo encargarme yo mismo. Basta con que me des una pista. Si eliminamos la causa, todo habrá terminado ¿No es así?”

Me quedé tan impactado por sus palabras que no pude responder. Sentí como si me hubieran dado un golpe seco en la nuca. Mis labios se agitaron, pero no salió ningún sonido. Apolo tenía razón.

Eliminar la causa.

Eso significaba que si Baek Taebeom moría, tal vez todo se resolvería.

Nunca lo había considerado. Aunque este mundo se hubiera convertido en el escenario de una novela y tuviera delante de mis ojos al villano destinado a provocar el fin del mundo, jamás había imaginado algo así. Por supuesto, siempre había pensado que no podía permitir que los acontecimientos siguieran el mismo curso que en la novela original.

Pero si eliminábamos la causa, tal vez no tendría que pasar por todas estas molestias. Incluso si el mundo no volvía a la normalidad ¿No podría simplemente convertirme en la Constelación de algún Despertado decente y vivir cómodamente sin preocupaciones?

No tendría que seguir a Baek Taebeom a todas partes, angustiado por cuándo terminaría cayendo en la oscuridad.

Sin embargo…

Me quedé observando el perfil de Baek Taebeom mientras viajaba en el metro. El atardecer caía sobre él, dibujando líneas hermosas siguiendo su contorno. Aun así, Baek Taebeom parecía estar atrapado bajo la lluvia. Podía ver sus emociones fluyendo de forma turbulenta y ardiente. No sabía si era capaz de sentirlo por ser su Constelación o porque sabía que él era el personaje de una novela.

Los seres humanos no pueden vivir sin otros humanos. Para Baek Taebeom, su hermano lo es todo; para él, su hermano es prácticamente su mundo entero. Además, considera que ayudar a los demás es lo natural y arde en un sentido del deber. Se esfuerza al máximo por vivir correctamente, sin cometer jamás una mala acción.

“…No, no es necesario. Yo me encargaré de esto por mi cuenta, así que solo limítese a ayudarme”

“Tu arrogancia no conoce límites”

“¿Acaso los humanos no han sido siempre arrogantes?”

Le pregunté si no era precisamente por eso que los dioses castigaban constantemente a la humanidad. Apolo soltó una risa incrédula.

“Entonces tendré que castigarte a ti también”

“¿Qué piensa hacer? ¿Escupirme en la boca? ¿O va a clavarme flechas en el cuerpo?”

Apolo ya había matado a flechazos a los catorce hijos de una humana llamada Niobe, solo porque ella había insultado a su madre, Leto. Además, le había otorgado el don de la profecía a su amada Casandra, pero cuando esta lo rechazó, le lanzó una maldición escupiendo en su boca.

Lo que resultaba realmente extraño era que una Constelación con semejante historial no me lanzara una maldición de inmediato solo por desobedecerle ¿Quizá las peleas entre Constelaciones estaban prohibidas?

“Te daré algo mucho peor que eso”

En ese instante sentí una oleada de calor recorrerme desde la punta de los dedos. Me escocían como si me hubiera quemado con fuego. Esa sensación se extendió como un largo ovillo de hilo, se detuvo en el dorso de mi mano y se retorció como si intentara fusionarse con mi piel antes de asentarse finalmente.

Una marca quedó grabado profundamente sobre el dorso de mi mano como si fuera un tatuaje, para luego desaparecer de la vista.


[Has obtenido una nueva habilidad]

[Habilidad: Mano de la Luz Solar]

[Puedes disparar flechas utilizando el poder del Sol. La intensidad de la fuerza dependerá de las capacidades de tu Constelación]

[La Constelación Aquel que conoce el fin del mundo se sincroniza con su cuerpo]

[El canal personal de <Red de Comunicación de Constelaciones> ha sido conectado con El que brilla más que el Sol Ahora pueden comunicarse desde cualquier lugar a través de la <Red de Comunicación de Constelaciones>]


Retrocedí un paso, desconcertado por la avalancha de mensajes que apareció frente a mí.

“¿Qué ocurre? ¿De verdad pensaste que iba a castigarte?”

“Usted mismo dijo que lo haría”

¿Qué demonios? ¿Ahora pretendía hacerse el inocente? 

Atónito, levanté al muñeco de felpa sujetándolo por el aire. Apolo comenzó a patalear desesperadamente y cuando no logró soltarse, me lanzó una mirada fulminante.

Los enormes ojos del muñeco parpadearon y por un momento, hasta me pareció un poco adorable.

“Las Constelaciones no pueden luchar entre sí. Esa es la regla”

Así que mis sospechas eran correctas.

Había estado preocupado de que Apolo decidiera convertirme en un blanco para sus flechas allí mismo, pero al parecer no era más que una preocupación infundada.

“Pero…”

Apolo continuó con el rostro completamente inexpresivo.

“Te haré una profecía”

Sentí como si una enorme roca hubiera caído sobre mi pecho. De repente, me resultó imposible respirar.

“Mis profecías siempre se cumplen, pequeña Constelación”

Los ojos de Apolo brillaron con un hermoso tono dorado, idéntico al de Baek Taebeom.

“Llegará el día en lamentarás no habérmelo contado”

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