Capítulo #012

“La verdad… esa ropa es de cuando estaba en primero de secundaria”

“¿…Primero de secundaria?”

“Sí”

“¿Cuánto mides ahora?”

“Como ciento noven…”

“Espera”

Lo corté antes de que dijera esa cifra aterradora.

“Deja de hablar”

“… Sí”

Entonces ¿Exactamente cuántos centímetros de diferencia hay entre nosotros? Había una razón por la cual tuve que mirar hacia arriba desde el primer momento en que nos conocimos. Con razón me dolía el cuello cada vez que lo veía.

No, deja de pensar en eso

Por mucho que sea uno de los protagonista de una novela, hay límites para todo.

Ahora que lo pienso, recuerdo que también había una descripción de que el protagonista, Kang Sihoo, medía más de 190 cm. Aunque tiene una imagen totalmente opuesta a la de Baek Taebeom, recuerdo que sus estaturas eran idénticas.

En serio, ustedes dos quédense con todo.

“Hyung, siéntate un rato ¿No tienes hambre?”

“No”

Respondí con toda calma mientras daba vueltas por la habitación. Baek Taebeom me seguía detrás, inquieto, preguntándome una cosa tras otra. Era tan parecido a un cachorro siguiendo a su dueño que tuve que contener la risa que amenazaba con escapárseme.

“¿Qué tal un té caliente? ¿Quieres aunque sea un snack?”

“Estoy bien”

“Entonces ¿Salgo a comprar algo? ¿No se te antoja nada?”

Entré en la habitación y miré la cama. Sobre ella, unos lindos peluches estaban alineados en fila  como si fueran soldados.

“¿Puedo sentarme?”

“Ah, sí. Siéntate”

En cuanto me senté, Baek Taebeom se quedó de pie frente a mí, mirándome fijamente desde arriba. Era tan alto que sentía que se me rompería el cuello de tanto inclinar la cabeza hacia atrás para verlo. Tenía una línea de la mandíbula lisa, una nuez de Adán prominente y tanto sus manos como sus pies eran tan grandes que parecía capaz de cubrirme por completo.

Incluso las venas de su cuello se veían nítidas y atractivas.

Sentía que no me cansaría de mirarlo, pero ahora no era el momento de limitarme a admirar y elogiar su apariencia. Teníamos que hablar sobre la batalla con Lee Myeongwon.

“¿Qué te pareció?”

“¿Perdón?”

“Ese hombre, Lee Myeongwon”

Ante mi repentina pregunta, Baek Taebeom respondió con otra duda y parpadeó mientras escuchaba lo que dije a continuación. Se quedó así, como alguien a quien se le hubiera detenido el circuito de pensamiento por un momento y luego murmuró con voz grave.

“Hyung…”

“¿Sí?”

“No, nada. Creo que parece buena persona ¿Vas a contactarlo?”

“Por si acaso, debería guardar su número, pero entre ustedes el ambiente estaba raro ¿Pasó algo?”

Entonces Baek Taebeom sonrió.

“No. Solo hablamos un poco”

“¿Hablar?”

“Sí. Ah, hyung. Todavía no se seco bien tu cabello”

Baek Taebeom cambió de tema de forma descarada mientras se sentaba a mi lado. La cama se inclinó un poco. De manera natural, nuestras respiraciones quedaron más cerca.

“¿Puedes girarte un poco? Te lo secaré”

“Estoy bien”

“Hyung, te vas a resfriar”

Baek Taebeom tomó la toalla de mi mano casi arrebatándomela y comenzó a secar mi cabello. La forma en que presionaba la suave tela contra mi cabeza para quitar la humedad parecía bastante experimentada. Las puntas de sus dedos rozaron mis orejas.

Ahora que lo pensaba, las manos de Baek Taebeom estaban llenas de callos. Probablemente se debiera a que trabajó en todo tipo de empleos a tiempo parcial desde muy joven para pagar las facturas del hospital de su hermano.

Sentí un cosquilleo en la nuca. Era como si el aliento de Baek Taebeom me alcanzara; una respiración un poco más cálida de lo habitual, pero sumamente tranquila.

Me pregunto qué estaría pasando por su cabeza.


[Tu contratista está expresando afecto]


“…Taebeom”

“Sí, hyung”

Incapaz de decir una sola palabra, tomé su mano y la bajé. Se veía bastante tierno mirándome con los ojos muy abiertos. Como un cachorro obediente, con sus ojos que parecían curvarse suavemente y sus mejillas alzadas. Sentí que la mano que me tocaba ardía tanto que parecía que iba a quemarme.

Solté su mano apresuradamente y me levanté.

“Tengo que irme ya”

“¿Eh? ¿Tan pronto?”

“Ya te he molestado bastante, me voy”

Sacudí mi cabello húmedo por encima y estaba a punto de salir cuando Baek Taebeom me detuvo.

“Hyung, tu ropa”

“Ah. Si me la das, yo me la lleva…”

“No. La lavaré y se te devolveré yo mismo”

Baek Taebeom sonrió con dulzura mientras hablaba.

“Así que, volvamos a vernos la próxima vez”

“……”

¿Cómo podría alguien rechazar a un hombre que habla con tanta amabilidad y tiene un rostro tan apuesto? Asentí vagamente, dejé atrás a Baek Taebeom y salí de la casa. Luego, busqué un callejón, entre en él y me trasladé a <Refugio del Alma>. En cuanto llegué, me desplome sobre el colchón que tenía justo delante.  y hundí el rostro en la manta.

Estaba extrañamente cansado.

Miré de reojo el dorso de mi mano y vi que la herida ya había desaparecido por completo, sin dejar ni una marca. Abrí y cerré lentamente el puño mientras me quedaba mirando el techo con expresión vacía. Un techo completamente blanco.

Vacío.


[La constelación Aquel que conoce el fin del mundo se sincroniza con el cuerpo]


No es momento para esto.

Me incorporé de golpe y guardé en mi teléfono el número de la tarjeta de presentación que me había dado Lee Myeongwon. Por si acaso surgía una emergencia y necesitaba contactarlo, registré su nombre de forma llamativa como [☆Lee Myeongwon☆]

En la novela, Lee Myeongwon no era más que un simple aliado, pero para mí en este momento, su existencia tenía un valor que iba mucho más allá de eso.

Ya que las cosas habían llegado a este punto, planeaba utilizar también a Lee Myeongwon para el ‘Proyecto de Rehabilitación de Baek Taebeom’. Dado que su relación no parecía ser mala, tal vez me ayudaría si lo llamaba en un momento crítico.

Por ejemplo, cuando la maldita banda de Yoo Jinwoo intentara atacarnos de nuevo.

Me quedé acostado dándole vueltas a diversos pensamientos. Probablemente me habría quedado dormido si no hubiera empezado a escuchar aquel sonido extraño.

“…¿Qué es eso?”

El sonido monótono se hacía cada vez más fuerte. Como alguien golpeando una puerta suavemente con los nudillos.

Entonces apareció una ventana de notificación frente a mis ojos.


[Alguien desea visitar tu Refugio del Alma]

[¿Aceptas?

(Sí/No)]


“¿Qué demonios es esto?”

No pude evitar desconcertarme ¿Alguien quería visitar este lugar? ¿Este sitio que no tenía nada más que muebles mediocres y una habitación estrecha?

Por un momento pensé que podría ser Baek Taebeom, pero sacudí la cabeza. Él no sólo ignoraba la existencia de este espacio, sino que tampoco sabía que yo era su Constelación.

Miles de pensamientos cruzaron mi mente ¿Acaso existía algo así en la obra original? La respuesta era no; en la novela original nunca se mostraba la perspectiva de una Constelación.

Tras dudarlo un momento, terminé presionando ‘Sí’, confiando en que fuera lo que fuera no me haría daño.

Y entonces…

Se abrió una grieta.

Un dorado deslumbrante desgarró la pared como si fuera de papel. El resplandor me envolvió y ráfagas de luz, como rastros de flechas volando alto, se derramaron en el lugar. Sentí mi corazón latiendo como un loco. La sangre corría sin freno por mis venas y tuve la sensación de que todo mi cuerpo estaba a punto de colapsar.


[La constelación Aquel que conoce el fin del mundo se sincroniza con el cuerpo ]


Creí haber cruzado miradas con algo.

No… ¿eso siquiera eran ojos?


[La constelación Aquel que conoce el fin del mundo se sincroniza con el cuerpo]


Me aferré el pecho mientras soltaba una bocanada de aire. Un hilo de sangre descendió por la comisura de mis labios. Mi visión estaba borrosa, sentía algo hirviendo desde dentro. Era un dolor como si una mano se hubiera hundido entre mis órganos y estuviera estrujando mi corazón. Poco después, mi cuerpo empezó a enfriarse.

“Vaya”

Alguien murmuró. Incluso esa voz era tan sagrada que no me atreví a levantar la cabeza. Justo antes de perder por completo la conciencia, sentí una pequeña calidez.

Y entonces pude volver a respirar.

“Ah… qué fue eso hace un momento…”

Se sentía como si hubiera regresado del borde mismo de la muerte. Estaba completamente aturdido. Me resultaba difícil incluso controlar mi propio cuerpo así que mientras permanecía desplomado en el suelo, apoyé los brazos para lograr levantar apenas la cabeza. La sangre que goteaba de mi boca me parecía irreal. Recordé cómo una sensación de terror desconocida se había apoderado de mi ser.

“Vaya, lamento esto. No esperaba que el tamaño de tu alma fuera tan pequeño”

No pude hacer más que mirar estúpidamente lo que tenía frente a mí. El otro continuó hablando con total naturalidad.

“Aunque de verdad… eres una Constelación y a la vez un humano. Si no lo estuviera viendo con mis propios ojos, me habría costado creerlo”

“……”

“Tener un alma así con ese cuerpo tan pequeño… ¿Qué estás haciendo ahora?”

Era un muñeco. Un muñeco parlante. Un pequeño muñeco de cabello dorado resplandeciente y ropa digna de un dios de la antigua Grecia parloteaba frente a mí. En cuanto lo agarré de la nuca y lo levanté en el aire, comenzó a patalear frenéticamente.

“¡Suéltame ahora mismo! ¡¿Cómo te atreves a poner tus manos sobre este cuerpo divino?! ¡¿Acaso deseas ser destruido?!

Pero esa forma de hablar…

No puede ser.

“¿Apolo?”

“¡Así es, soy yo!”

El muñeco movió la boca con entusiasmo mientras proclamaba orgullosamente que era Apolo. Luego siguió forcejeando hasta que lo dejé en el suelo; ahí se cruzó de brazos y me miró hacia arriba.

No podía evitar sentirme desconcertado. El Apolo que tenía en mente era un hombre enorme y musculoso tocando la lira…

Quizá notó mi mirada, porque Apolo me observó con los ojos entrecerrados.

“Acabas de pensar algo sumamente irrespetuoso sobre mí ¿Verdad? Hmph. No tuve elección, intenté venir con mi verdadero cuerpo divino, pero sentí los límites de tu alma y terminé llegando con este aspecto”

“¿Los límites de mi alma?”

“¿Crees que una existencia tan grandiosa como yo podría entrar dentro de un alma tan pequeña? Hace un momento tu alma estuvo a punto de desgarrarse y desaparecer por completo”

Apolo me dio unas palmaditas torpes en la comisura de los labios con sus manos de muñeco, parecía que intentaba limpiarme la sangre.

“Por eso tuve la amabilidad de venir en esta forma”

Así que ese dolor de antes había sido por eso. Esa horrible sensación de que me abrían el abdomen sin anestesia de repente.


[La constelación El que Brilla más que el Sol se muestra arrogante]


“Entonces ¿Para qué viniste?”

“¿Qué?”

“Pregunto por qué viniste… Señor”

Dejando de lado las dudas sobre cómo era esto posible o si lo que tenía frente a mí era realmente un dios, eso era lo que más me intrigaba ¿Por qué había visitado este lugar?

Ante mis palabras, Apolo soltó una risita burlona y levantó la barbilla con arrogancia.

“He venido a escuchar la historia sobre el fin del mundo”

“……”

“Tú lo sabes ¿Verdad? La razón por la cual el mundo será destruido, por eso preguntaste con tanta desesperación”

Apolo habló con una mirada fría.

“Dímelo sin resistencia, pequeña alma. Si lo haces, yo mismo te tomaré bajo mi protección”

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