Capítulo 24
Era la primera vez.
La primera vez que dejaba entrar a Shin Tae-oh en su casa.
¿La limpie antes de salir?
Como vivía solo, nunca se detenía demasiado a pensar si su casa estaba sucia o no. Simplemente tomaba las cosas que estaban en sus lugares de siempre y las usaba, pero…
"Espera un momento, por favor"
Sehyun dejó a Shin Tae-oh plantado frente a la puerta y abrió la entrada. Apenas lo suficiente para que cupiera su cuerpo y se deslizó por la abertura.
Solo después de comprobar que el estado de la casa era aceptable abrió la puerta para dejar pasar a Shin Tae-oh.
Sehyun observó cómo Shin Tae-oh daba un paso hacia el interior y tardíamente, se dio cuenta de otra cosa.
Este no era precisamente el momento de preocuparse por si la casa estaba sucia.
Era imposible que Shin Tae-oh no se hubiera dado cuenta de lo mismo que él acababa de comprender, Sehyun se tragó un suspiro. Ya le había mostrado todo de todos modos, así que ¿De qué serviría echar ahora a Shin Tae-oh?
"Voy a hablarte de manera informal un momento"
Esas fueron las primeras palabras de Shin Tae-oh después de recorrer la casa con la mirada. Como ya se tomaba esas libertades a la menor oportunidad, tampoco era nada nuevo, así que Sehyun asintió.
"¿Qué tal si somos sinceros?"
"De acuerdo"
Parecía que quería hablar sobre las cosas que llenaban la habitación, así que Sehyun pensaba responder con sinceridad.
"¿Has usado bien todo lo que te he dado hasta ahora?"
"De todos modos, el señor Yoo Jinha se va con otra persona"
"……"
"……"
"¿Jinha?"
"¿Me está preguntando mi opinión sobre los productos?"
Pensaba que estaba hablando de Jinha. Si no era esa la pregunta……
"Me gustaron"
"……"
¿No era esa la respuesta que quería?
Sehyun recorrió rápidamente los alrededores con la mirada. El pastel ya no estaba, pero señaló la caja que había conservado porque recordaba lo delicioso que había sido.
"El pastel era dulce y suave, los guantes eran cálidos. También eran fáciles de poner y quitar. Esta es una opinión sincera y no lo digo solo porque los recibí gratis. Además…"
Mientras recitaba una reseña tras otra de los productos comprados con el dinero del jefe, la expresión de Shin Tae-oh se volvía cada vez más extraña.
"……Prepararé rame"
Cuando una situación ya se ha vuelto un desastre, lo mejor no es intentar arreglarla, sino cortarla de raíz.
***
Mientras Sehyun preparaba el ramen, Shin Tae-oh recorrió su casa con la mirada. Era un estudio que, salvo por el baño, podía abarcarse entero de un solo vistazo. Por eso, ni siquiera hacía falta tener la sensación de estar husmeando en algún rincón para poder observar todo cuanto quisiera.
"Últimamente siento que todo se ha enredado por completo ¿De verdad me gustaba Jinha? ¿Por qué recuerdo con tanta claridad el primer encuentro con alguien? ¿Qué es lo que realmente siento?"
Eso era lo que le había dicho a Yoo Jinhyun. Era la preocupación que últimamente ocupaba su mente por completo y sabía que no era algo que pudiera resolver con el consejo de otra persona.
Lo observaré
Hasta ahora se había limitado a dejar que las cosas siguieran su curso y como siempre, había evitado mirarse a sí mismo. Pero decidió detenerse por un momento. No se decepcionaría porque el mundo no lo tratara como al protagonista; esta vez lo enfrentaría de frente.
Los guantes.
Recordó los dedos de alguien que siempre andaba siguiéndolo. Dedos rectos y largos que constantemente sostenían un teléfono, una tableta y toda clase de objetos, sin siquiera tener ocasión de meterse en los bolsillos.
Podía ver cómo a causa del viento frío, las puntas de sus dedos se habían puesto blancas y se habían agrietado, pero él estaba tan ocupado trabajando que ni siquiera tenía tiempo de prestar atención a sus propias manos.
Fui un estúpido
Todo había empezado mal desde su primer encuentro con él. En el instante en que vio su rostro se sintió conmovido, pero no le dio importancia. El hecho de haber ignorado aquel momento crucial en el que su vida dio un vuelco absoluto había provocado la situación actual.
Mientras observaba uno por uno los objetos que parecían adecuados para Sehyun, Shin Tae-oh soltó una risa incrédula.
Me gusta este chico
En el instante en que lo admitió, sus sentimientos comenzaron a tomar una forma definida.
Cuando Yoo Jinha le había preparado ramen, había tomado una decisión con la cabeza. Pensó que Yoo Jinha estaría bien. Le agradaba imaginar el tiempo que podría pasar a solas con él y creía que alguien como él podría llenar, aunque fuera un poco, aquello que le faltaba.
Cuando Ahn Sehyun le preparó ramen, fue su corazón el que resonó. Quería volver a comerlo. Quería estar con él. Estar a su lado le gustaba tanto que no le importaba quedar relegado a un segundo plano. Su corazón se lo había hecho saber en lugar de su cabeza, que se había vuelto inútilmente torpe.
"Venga a comer ramen"
Ante la llamada de Sehyun, Shin Tae-oh se volvió. Al ver los ojos de Sehyun mirándolo desde abajo mientras dejaba la olla sobre la mesa baja, se le escapó una sonrisa. Sí, se había enamorado de él. Solo que no había sido en el hotel, sino desde la primera vez que se encontraron.
Shin Tae-oh terminó de ordenar sus sentimientos, ahora mucho más sereno y le habló a Sehyun como reconocimiento por haberse tomado la molestia.
"¿También preparaste arroz?"
"Si hace falta, lo calentaré"
¿Lo calentaría si hacía falta? Aunque la respuesta le causó cierta duda, Shin Tae-oh se sentó primero. Entonces Sehyun levantó la tapa que había mantenido bien cerrada y solo después de que escapara el vapor acumulado, quedó al descubierto la verdadera identidad del ramen.
Como Shin Tae-oh se limitaba a mirar, Sehyun removió los fideos con los palillos mientras decía
"Como la vez pasada comimos ramen con caldo, pensé que esta vez estaría bien comer ramen de jajang."
"Buena idea"
Shin Tae-oh también tomó sus palillos, pero al no encontrar lo que buscaba, dirigió naturalmente la mirada hacia Sehyun.
"Lo siento. No tengo ningún recipiente para servirlo"
"¿No tienes?"
¿No bastaba con poner el ramen en un cuenco de arroz y comerlo así? Cuando la mirada de Shin Tae-oh se dirigió hacia la cocina, Sehyun negó con la cabeza.
"Normalmente como arroz instantáneo, así que nunca necesité recipientes"
Solo entonces se dio cuenta de que tampoco tenía arrocera.
"¿No me digas que tampoco tienes platos ni nada de eso?"
"No tengo"
Sehyun respondió con total naturalidad. A decir verdad, en la casa de un hombre que vivía solo no había demasiados utensilios domésticos. Incluso si preparaba ramen, podía comerlo directamente de la olla y de por sí eran contadas las veces que comía en casa.
Mientras lo observaba en silencio, Shin Tae-oh murmuró en voz muy baja.
"Sí que eres un bul-nyang-i. No porque te ardan las orejas, sino que es da lastima..."
Habló tan bajo que Sehyun no alcanzó a distinguir bien si había dicho bul-ryang o bul-nyang-i.
A Sehyun empezó a incomodarle cada vez más que solo hubiera una sola olla en la mesa, ni siquiera con kimchi, así que le extendió algo a Shin Tae-oh.
"Al menos esto..."
Esperaba que entendiera que le estaba diciendo que usara la tapa de la olla para servirse el ramen.
"Sí. Comamos primero. Pensaremos en lo demás después de comer"
Shin Tae-oh tomó la tapa.
"¿Quiere que después le prepare café?"
Cuando Sehyun señaló la cafetera que tenía junto a la cama, Shin Tae-oh, que hasta entonces había fingido mantener la calma, no pudo contenerse y soltó una carcajada.
***
Ante el compromiso de fin de semana que había surgido de repente, Sehyun se duchó a toda prisa y salió.
"Como he estado viajando constantemente en avión, me di cuenta tarde del cambio de horario. Lo siento"
"Está bien"
No tenía nada de difícil encargarse él mismo mientras el jefe de secretaría se encontraba en el extranjero.
"Si hubiera sabido que esto pasaría, habría llevado una vida normal…… ¿Para qué sirve tanto dinero......?"
Lo que había empezado como una llamada por cuestiones de agenda se había convertido, sin que se dieran cuenta, en una conversación de quejas, mientras Sehyun se ponía rápidamente la camisa. Aunque hablara así, sabía perfectamente que al jefe de secretaría le gustaba mucho su trabajo.
¿Cuándo había sido? Ante la pregunta de alguien sobre por qué había aceptado la propuesta de reclutamiento de un antiguo compañero de universidad, el jefe de secretaría había dicho aquello
¿Había dicho que era porque quería ser uno de los más destacados entre los que trabajan para alguien más? En pocas palabras, dijo que había venido porque le habían ofrecido mucho dinero.
"En fin, cuento contigo"
"Entendido"
Ya completamente vestido, Sehyun miró su rostro reflejado en el espejo. Tras comprobar que, aparte del cabello mojado bajo la luz amarilla del baño, todo estaba bien, salió inmediatamente de casa.
"Como no tengo coche, será mejor ir en metro"
Sehyun estaba pensando que los fines de semana había demasiado tráfico como para llegar a tiempo en autobús cuando, apenas vio un coche que le resultaba familiar, se detuvo en seco.
Ni siquiera necesitaba preguntarse si simplemente se trataba del mismo modelo. La matrícula era exactamente aquella que sabia de memorizada.
Como si hubiera notado que Sehyun había visto el coche y se había detenido, Shin Tae-oh salió del asiento del conductor.
"Señor"
"No tenemos tiempo, así que vine a recogerte"
"Lo siento"
Al darse cuenta de que el trayecto tomaría tanto tiempo, Sehyun inclinó de inmediato la cabeza para disculparse, pero Shin Tae-oh recibió la disculpa con evidente desagrado.
"En vez de perder tiempo disculpándote ¿Qué tal si subes rápido?"
"Entendido"
"No, ahí no. Allí"
Sehyun se dirigió rápidamente hacia el asiento del conductor, pero Shin Tae-oh lo detuvo y señaló con la mirada el asiento del copiloto.
"¿Quiere que me siente en el asiento del copiloto?"
"Si prefieres el asiento trasero, también está bien"
Shin Tae-oh se reservó el asiento del conductor primero, dejando claro que ese lugar en particular no lo cedería.
Sehyun volvió a sentarse en el mismo asiento del copiloto que había ocupado el día anterior y sintió una extraña sensación.
¿Por qué estoy otra vez en un auto conducido por el jefe...?
***
"¿Una tienda de vajilla?"
"Echemos un vistazo"
Sehyun, que no entendía por qué de repente necesitaban vajillas, siguió a Shin Tae-oh con un poco de retraso. De todos modos, su función era asistirlo, así que puso eso por delante de todo lo demás.
"Bienvenidos ¿Han venido a ver vajillas para recién casados?"
Ante la pregunta de la empleada, acompañada de una amable sonrisa, Sehyun frunció el ceño.
La casa de Shin Tae-oh estaba más que llena de vajillas. No, incluso dejando eso de lado, seguía viviendo solo, así que no tenía necesidad de vajilla para recién casados.
"Muéstrenos"
"Por aquí, por favor"
Ante la respuesta de Shin Tae-oh, la empleada sonrió como si hubiera sabido que sería así, mientras Sehyun los seguía, desconcertado.
"¿Qué pasa?"
Ya no sabía si era él quien carecía de tacto o si simplemente las repentinas acciones de Shin Tae-oh se habían vuelto imposibles de entender.
"Será que...."
Quería pensar que no podía ser eso, pero el momento era demasiado oportuno.
Ayer Shin Tae-oh había ido a su casa. Le había preparado ramen de jajang. No tenía recipientes.
Entonces esa vajilla....
"¿Es para mí?"
Podría sonar como si estuviera haciéndose ilusiones sin motivo, pero aun así la coincidencia era demasiado grande.
Sin poder intervenir en la conversación entre Shin Tae-oh y la empleada, Sehyun los siguió de un lado a otro y cuanto más pasaba el tiempo, más le parecía que efectivamente era para él, así que empezó a morderse suavemente el labio.
¿Lo sabría si se limitaba a esperar en silencio? Quería preguntar, pero ¿Qué haría si le decía que no? Ni siquiera necesitaba vajilla, pero ¿No debería preguntarlo antes de que pagaran?
Atormentado por una duda tras otra, Sehyun finalmente tomó una decisión. Aunque terminara recibiendo una respuesta vergonzosa, simplemente preguntaría.
Y justo cuando estaba a punto de abrir la boca para dirigirse a Shin Tae-oh...
"Págalo. Secretario Ahn, lleva toda esta vajilla a mi casa"
Ante la instrucción de Shin Tae-oh, que había terminado las compras a toda velocidad, Sehyun asintió como si estuviera hechizado.
Así que no era para mí.
¿Debería alegrarse de no haber preguntado y haberse ahorrado aquella situación embarazosa?
¿Acaso estoy decepcionado?
Sehyun reprendió mentalmente aquel pensamiento tan patético. De todos modos, para ocuparse de la situación, procedió rápidamente con el pago.
"¿Desea que lo envolvamos para regalo?"
Ante la pregunta de la empleada, Sehyun se volvió hacia Shin Tae-oh para saber qué hacer. Sin embargo, Shin Tae-oh, que era quien debía responder, no estaba mirando a la empleada, sino a él.
"Secretario Ahn, elige tú ¿Quieres que te lo entreguen envuelto?"
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