Capítulo 18
Había llegado a un lugar distinto al que le correspondía originalmente. Le había enviado un mensaje al jefe de secretaria, pero no obtuvo respuesta.
¿Esto está bien?
Sentado en el asiento que le habían preparado detrás del lugar donde se encontraba Shin Tae-oh, Sehyun recorrió con la mirada, uno por uno, a los presentes alrededor de la mesa redonda.
Ha Jinseong, Ha Jinwoong.
No sabía que acabaría sentado en la misma mesa que los villanos de la novela y además en tan buena armonía. Incluso escuchó a los guardaespaldas de los hermanos Ha comentar que uno de los dos asientos vacíos de allí pertenecía a Ha Minhyuk.
Hasta ahí podía entenderlo, pero…
“¿Cómo? ¿Acaso no sabe quién soy? Mi padre dijo que lo llamaría… Soy Jin Hyein, del Grupo Jinmyeong”
Una mujer que no aparecía en la obra original seguía intentando entablar conversación con Shin Tae-oh. Como parecía tratarse de un asunto personal, Sehyun decidió no intervenir.
“No lo sé”
Ante la respuesta seca y ordenada de Shin Tae-oh, la mujer llamada Jin Hyein puso una expresión de incredulidad antes de mirar a Ha Jinseong, sentado a su lado. Era evidente que se conocían y que intercambiaban miradas cargadas de significado. Como si comprendiera perfectamente la situación, Ha Jinseong observaba todo con calma y Sehyun no apartó los ojos de ninguno de los dos.
Esto no estaba en mis planes
Ha Jinseong detestaba a Ha Minhyuk. Era comprensible; creía que ese medio hermano suyo estaba intentando quedarse con su empresa, pero mientras hablaba con Jin Hyein no dejaba de mirar de reojo a Shin Tae-oh.
Meterse con Ha Jinseong es un dolor de cabeza.
Ha Jinseong era un maldito perro rabioso muy persistente que, una vez que mordía a su presa, jamás la soltaba. Si eso fuera dirigido únicamente hacia Ha Minhyuk no importaría, pero…
“Escuché que te vas a casar”
Las palabras que Ha Jinseong soltó con indiferencia hicieron que el corazón de Sehyun diera un vuelco. No fue porque el eco de su voz, más baja de lo esperado, sonara bien. Ha Jinseong actuaba como si le estuviera hablando a Jin Hyein, pero su mirada estaba fija en Shin Tae-oh.
¿Por qué Ha Jinseong estaba provocando a Shin Tae-oh?
“Ay, oppa ¿Cómo dices algo así aquí? Qué vergüenza”
Jin Hyein agitó la mano mientras lo reprendía, pero no estaba negando lo que había dicho.
“Felicidades”
Ante la felicitación de Ha Jinseong, Sehyun miró a Shin Tae-oh. Él también quería saber qué estaba pasando. Al tratarse de un asunto personal, lo correcto era fingir demencia, pero… ¿Jin Hyein y Shin Tae-oh se iban a casar?
Sehyun pensaba que debía proteger a Shin Tae-oh, pero al surgir un tema en el que no había pensado en absoluto, terminó convirtiéndose en un simple espectador.
Bajo la mirada de Ha Jinseong, Shin Tae-oh lo observó sin molestarse en ocultar su fastidio.
“¿Cuándo dije que me iba a casar?”
Shin Tae-oh rechazó con ligereza las palabras de Ha Jinseong, las cuales habían llegado a sentirse casi impositivas.
Ante esa sola frase, Sehyun apretó los puños sin darse cuenta. Fue el momento en el que cayó en cuenta de que la persona a la que Ha Jinseong se enfrentaba no era a Ha Minhyuk, sino a Shin Tae-oh.
Desde pequeño, Ha Minhyuk había crecido pendiente de las reacciones de los demás por ser un hijo ilegítimo. Al menos al principio de la novela, cuando estaba frente a Ha Jinseong, no podía evitar sentirse intimidado. Más adelante lograría superar todo aquello, pero por ahora era incapaz de plantar cara a Ha Jinseong de manera contundente.
Shin Tae-oh era diferente.
No tenía nada que envidiarle a Ha Jinseong ni era el tipo de persona que midiera cuidadosamente sus palabras por temor a las consecuencias. Además, Sehyun sabía algo más; Shin Tae-oh no iba a casarse con Jin Hyein.
Que susto, pensé que la historia original estaba a punto de cambiar.
“Me parecía extraño que cambiaran mi asiento de repente, pero veo que fuiste tú, Ha Jinseong”
“Pensé que sería bueno que se llevaran bien antes de la boda, fue mi manera de ser considerado”
Ha Jinseong señaló a Jin Hyein con la mirada, mostrando su supuesta buena voluntad, pero a Shin Tae-oh no le hizo ni la más mínima gracia.
“Sigues tan entrometido como siempre, Jinsang”
“Tú… pronuncia bien mi nombre”
“Solo te llamé de forma cariñosa después de tanto tiempo, considerando lo mucho que pensaste en mí. Incluso parece que el mundo gira a tu alrededor”
Al escuchar aquellas palabras pronunciadas con una sonrisa burlona, la mirada de Ha Jinseong parecía preguntar qué demonios estaba balbuceando.
“Es obvio que inventaron la palabra Jinsang inspirándose en ti”
En ese instante, Sehyun tuvo que girar la cabeza rápidamente para evitar echarse a reír. Ponerle el apodo de ‘Jinsang’ a partir del nombre ‘Jinseong’ no tenía nada de extraordinario, pero la astucia de usarlo para darle un golpe indirecto fue realmente brillante.
“¿Ah, sí? ¿Entonces el apodo de Byun-tae existe porque el mundo se inspiró en ti?”
Ha Jinseong contraatacó con una risa despectiva; su expresión dejaba ver claramente cuánto deseaba molestar a Shin Tae-oh.
“¿Te hace feliz copiarme?”
Shin Tae-oh se burló del ataque de Ha Jinseong, tan débil como un golpe con una almohada. Era una conversación demasiado infantil para adultos hechos y derechos, pero lo sorprendente fue cómo esos pocos comentarios inclinaron la balanza. Shin Tae-oh se mostró aún más relajado, mientras que Ha Jinseong no pudo ocultar su desagrado.
En algún momento, incluso Jin Hyein también se quedó callada y nadie alrededor de la mesa volvió a abrir la boca. Para no verse envuelto en la guerra de voluntades que se desarrollaba en medio del silencio, Sehyun se dedicó a observar los alrededores, pero justo cuando sus ojos se dirigieron a Shin Tae-oh, sus miradas se cruzaron; no sabía desde cuándo lo estaba mirando.
“¿No tienes sed?”
“Prepararé algo”
“No es necesario”
Shin Tae-oh detuvo a Sehyun cuando este intentó levantarse de la mesa donde estaba sentado. Luego tomó una botella de bebida del centro de la mesa y se la tendió.
“Lleva un rato humedeciéndose los labios, así que pensé que tenía sed, bebelo”
¿El que necesitaba la bebida era yo, no él?
Debía de haber estado tan tenso que se le había secado la garganta. Sabiendo que no podía rechazarlo, Sehyun extendió ambas manos para recibirla. Justo cuando sintió la frialdad de la botella de bebida rozando sus dedos y los cerró para agarrarla, se quedó con las manos vacías.
Al darse cuenta de que Shin Tae-oh había retirado la botella que se suponía iba a terminar en sus manos, Sehyun levantó la cabeza y lo miró.
¿A qué juega? Me la da y luego me la quita.
Mientras lo observaba confundido, Shin Tae-oh levantó la otra mano y sujetó la tapa de la botella. Luego, la giró sin el menor esfuerzo, abriéndola con un ligero chasquido.
“Tome”
“… Gracias”
No hacía falta que se tomara la molestia de destaparla.
Ya era bastante desconcertante recibir este tipo de atenciones por parte de su jefe, como si fuera un niño, pero lo peor fue lo que vino después. En el momento en que levantó la botella para beber, sintió varias miradas clavarse sobre él.
Jin Hyein, quien no le había prestado la más mínima atención hasta ese momento, tenía los ojos abiertos de par en par con sorpresa, como si se le hubiera ocurrido algo. Por su parte, Ha Jinseong y Ha Jinwoong mostraban la expresión típica de quienes observan algo interesante. Sintiendo que las demás personas que conocían a Shin Tae-oh también lo vigilaban, Sehyun se quedó completamente inmovil sosteniendo la botella a medio camino.
Que Shin Tae-oh le hubiera dado una bebida era una cosa ¿Pero había algo sorprendente en que él fuera el secretario de Shin Tae-oh? Especialmente la reacción de Jin Hyein era difícil de comprender.
“¿Necesitas algo mas?”
Ante la actitud imperturbable de Shin Tae-oh, quien no tenía idea de por qué él estaba así, Sehyun respondió que no y levantó la botella.
Luego, se obligó a beber bajo la mirada de esas personas que no apartaban los ojos de cada uno de sus movimientos. Al menos era un alivio que no tuviera nada que masticar para tragárselo.
No me va a dar una indigestión por una bebida ¿Verdad?
Mientras tragara, el líquido bajaría solo, debería estar bien.
***
Como faltaba poco para que empezara la presentación, aparecieron las dos personas que ocuparían los asientos vacíos restantes; Ha Minhyuk y Yoo Jinha. Parecía que Ha Minhyuk prácticamente había arrastrado a Yoo Jinha sujetándolo de la muñeca y Yoo Jinha no sabía qué hacer al descubrir a Shin Tae-oh allí.
“Veo que trajo a mi empleado ”
Shin Tae-oh habló con un tono que parecía preguntar cómo debía interpretar aquella situación ¿Estaba preguntando si ya se habían reconciliado?
“Solo lo estoy cambiando de asiento, le agradecería que lo entendiera”
Ha Minhyuk inclinó la cabeza con cortesía hacia Shin Tae-oh. El cedió, diciendo que ya que estaban ahí, estaba bien. A juzgar por sus palabras, la conversación era de lo más cordial, pero Sehyun era el único que no podía ocultar los ruidosos latidos de su corazón.
Dos hombres alrededor de Yoo Jinha.
Aquello era una batalla silenciosa entre dos hombres que sentían algo por Jinha. Este era un espectáculo que sin duda resultaba mucho más emocionante que la charla entre Ha Jinseong y Shin Tae-oh.
Esto va a ser divertido.
Poder presenciar aquella guerra de voluntades desde la primera fila era todo un privilegio.
Sujetando con fuerza la botella ya vacía, Sehyun los observó con creciente emoción y el hecho de ser el secretario de Shin Tae-oh significaba que ni siquiera tenía que fingir desinterés para mirar. Su satisfacción laboral volvió a subir varios niveles.
Gracias a la concesión de Shin Tae-oh, Yoo Jinha comprendió que ya no podía regresar a su asiento original aunque hubiera sido llevado allí prácticamente a la fuerza. No le quedó más remedio que sentarse. Aun así, no consiguió ocultar su incomodidad. Probablemente Sehyun era el único que entendía las complejas emociones que se entrelazaban detrás de aquella situación.
Las novelas son así. Los personajes de la obra solo conocen fragmentos de la historia, pero el lector que la lee conoce el panorama completo, por lo que ver cómo se desarrolla todo es muy divertido…
Ha Minhyuk no sabe que a Shin Tae-oh le gusta Yoo Jinha, Shin Tae-oh no sabe qué está pasando entre esos dos ahora mismo, y yo lo sé todo.
A esto se le sumaba el entretenimiento de intentar adivinar qué estarían tramando los villanos principales.
“Secretario Ahn”
“Sí, director”
“Sé que es mi secretario, pero ¿No se ha sentado demasiado de espaldas?”
Ante las palabras de Shin Tae-oh, Sehyun se dio cuenta de que se había sentado dándole la espalda a su propia sección de la mesa para observar mejor la situación, pero tampoco es como si pudiera girar la silla por completo.
“Debe ser incómodo estar en esa posición”
“Estoy bien, no se preocupe”
Podía tolerar un poco de incomodidad.
“Pero yo no estoy bien…”
Sehyun fingió no escuchar el murmullo que Shin Tae-oh dijo para sí mismo.
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