capitulo 10

En condiciones normales debería haber podido verlo por el retrovisor. Pensó que así podría observar el semblante de Shin Tae-oh, que iba sentado en el asiento trasero, pero al tenerlo a su lado le resultaba difícil girar la cabeza.

Si llegaba a cruzar la mirada con Shin Tae-oh ¿Cómo iba a sacudirse la incomodidad de ese instante?

Pero tampoco podía descuidar la conducción, así que giró la cabeza solo lo justo, hasta el ángulo que le permitía mirar el espejo lateral sin llegar a encontrarse con sus ojos.

“¿De verdad se puede conducir con un campo de visión tan estrecho?

“Lo siento”

“No pasa nada. Si ocurre un accidente, el secretario Ahn se hará responsable ¿No?”

¿Quién, yo?

“Si acabo en el hospital, me darían de comer y me harían dormir sin que tuviera que hacer nada.”

Si llegáramos a eso ¿No estaríamos en el hospital juntos?

“No, así no sería. Estaríamos acostados juntos, claro ¿Nos daríamos de comer el uno al otro?”

“Haré todo lo posible para que no ocurra ningún accidente.

Ante la conclusión tajante de Shin Tae-oh, Sehyun giró la cabeza en un ángulo mucho más amplio que antes para comprobar el entorno. Mejor la incomodidad que un accidente.

“Entendido. Buena idea”

Shin Tae-oh lo aceptó con una expresión más relajada que antes. Podría haberle dicho desde el principio que condujera sin preocuparse por él. De todos modos, conducir se volvió mucho más cómodo con Shin Tae-oh sentado a su lado.

“¿Dijiste que Jinha recibió el regalo?
“Así es”

Era una repetición de la conversación que acababan de tener. No hubo ninguna reacción significativa cuando Sehyun lo informó antes, pero ahora se dio cuenta de nuevo.

‘Bueno, es mejor así’

Probablemente, la razón por la que Shin Tae-oh dijo que se había enamorado de él era porque Yoo Jinha no lo había respondido. Había invertido su sinceridad hasta el punto de decir que pasaría un buen rato con Yoo Jinha en el hotel, pero no pasó nada.

A Sehyun le pareció que fue culpa suya, pero ya no. Yoo Jinha aceptó el regalo de Shin Tae-oh.

“¿Cuál podría ser la razón?”

Probablemente, la razón por la que Yoo Jinha recibió el regalo fue porque, a diferencia de lo habitual, Shin Tae-oh no lo dio con una excusa poco convincente.

Contrariamente a sus verdaderos sentimientos, Sehyun se mantuvo callado porque parecía que no era un tema del que yo pudiera hablar.

“De todos modos, puedo seguir enviándole regalos y luego, pedirle una cita… así podremos acercarnos más. Ese era el plan desde el principio.”

Sehyun asintió ligeramente ante las palabras de Shin Tae-oh. Olvidando lo que él le había dicho por la mañana, el papel de Shin Tae-oh era volver a demostrarle afecto a Yoo Jinha, tal como siempre.

‘¿Era su papel…? ¿De verdad?’

Pensar que él, quien conocía la obra original, estaba encasillando a Shin Tae-oh de manera tan limitada, hizo que el ánimo de Sehyun se volviera pesado.

‘Aunque sea así, yo no soy parte de eso’

No había necesidad de que Sehyun se involucrara solo porque los sentimientos de Shin Tae-oh por Yoo Jinha no funcionaran. Sehyun quería verlo desde la perspectiva de un espectador de principio a fin. Su objetivo era vivir en paz y no verse envuelto nunca en el apasionado destino de Yoo Jinha.

“Pero no hay garantía de que Jinha lo reciba la próxima vez…”

Ante la continua charla sobre Yoo Jinha, Sehyun solo tenía una respuesta posible.

“Haré todo lo posible”

“Sabes que hacer todo lo posible no tiene nada que ver con el resultado ¿Verdad? No es más que una forma enfática de decir que lo intentarás.”

Ante la pregunta repentina, que parecía contener sus verdaderas palabras, las cejas de Sehyun se estremecieron ¿No era suficiente su respuesta de que haría todo lo posible?

“La gente siempre dice que hará todo lo posible, pero por decirlo, no significa que vayan a lograr hacerlo bien”

Shin Tae-oh apoyó el codo en el marco de la ventana e inclinó la cabeza. Hablaba con un tono que a su manera parecía serio, pero Sehyun no entendió nada de lo que decía, de principio a fin. Sonaba como si estuviera hablando sin pies ni cabeza, siguiendo el flujo de su conciencia, y Sehyun no sabía si debía seguirle la conversación o no.

Pero tampoco podía ignorarlo.

“Si haces todo lo posible, independientemente del resultado, tendrás menos arrepentimientos”

Sehyun dio una respuesta neutra. Como el resultado era algo que no podía saberse, lo único que podía hacer era dar lo mejor de sí.

“¿Arrepentirme menos?”

“Sería ideal conseguir el resultado que uno desea, pero eso no se puede saber”

“¿De verdad piensas así?”

Sehyun se quedó en silencio un momento ante el tono repentinamente amistoso, y luego asintió ligeramente.

“Entonces supongo que intentaré hacer todo lo posible”

En lugar de responder, Sehyun giró el volante. A juzgar por la conversación que habían mantenido hasta ese momento, estaba claro que Shin Tae-oh estaba expresando su intención de esforzarse al máximo por Yoo Jinha, pero no sabía por qué se sentía tan incómodo.

***

Cuando ya casi habían llegado a casa de Shin Tae-oh, Sehyun bajó por fin los hombros que llevaba encogidos desde hacía rato. Al parecer, sin darse cuenta había estado tenso, pendiente de Shin Tae-oh.

“No entres al estacionamiento solo detente delante”

“Entendido ”

Sin saber por qué, giró el volante siguiendo sus instrucciones. Detuvo el auto frente a la entrada del lujoso complejo de apartamentos donde él vivía y, cuando iba a desabrocharse el cinturón, se detuvo al oír que se abría la puerta. Alzó la cabeza.

“¿Señor?”

En un principio, era él quien debía bajar primero para abrirle la puerta a Shin Tae-oh y permitirle salir…

“Vete a casa con este coche”

“¿Qué? Pero…”

Era el auto personal de Shin Tae-oh. Que él se lo llevara conduciendo le resultaba una carga enorme.

“En cambio, ven mañana temprano. Unos treinta minutos antes de la hora de trabajo”

“ … Entendido”

Teniendo en cuenta que normalmente llegaba al trabajo más temprano que los demás, aunque se fuera a casa enseguida y se acostara, no podría dormir más que unas pocas horas. Como Sehyun aceptó sin rechazarlo por segunda vez, Shin Tae-oh le hizo un gesto de despedida con la mano. Sehyun quedó tan desconcertado que incluso olvidó bajar del coche para despedirse como correspondía; sólo inclinó la cabeza a modo de despedida y puso el auto en marcha lentamente.

Al ver por el espejo lateral a Shin Tae-oh caminar hacia la entrada, Sehyun frunció el ceño.

“¿No será que..?”

La verdad es que, cuando le dijo que se fuera en ese auto, Sehyun había sospechado que lo hacía por consideración hacia él. Por eso, al principio se negó sin dudarlo y luego terminó aceptando. Pero al ver ahora que Shin Tae-oh se daba la vuelta sin siquiera mirarlo, quizá no fuera así después de todo.

“Esta bien entonces”

Desde el amanecer llevaba dándole vueltas a cómo iba a enfrentar a Shin Tae-oh cara a cara y por eso el día se le había hecho interminable. Lo único que deseaba era llegar a casa, ducharse y cerrar los ojos aunque fuera un momento.

Mientras tanto, Shin Tae-oh, que caminaba hacia la entrada, se detuvo. En lugar de girarse para mirar atrás, cerró los ojos y empezó a contar.

“Uno, dos, tres, cuatro… Ya debería haberse ido, pero¿cuento uno más? Cinco”

Contando números tranquilamente, Shin Tae-oh abrió los ojos y se dio la vuelta. Asintió con la cabeza al ver que el auto en el que había venido entraba en la carretera.

“Salió natural”

La forma en que Shin Tae-oh fingió perder interés en Sehyun fue muy convincente. Shin Tae-oh cogió su teléfono e hizo una llamada.

¿Por fin me llamas?”

“¿Dónde estás?”

“En el estudio”

“Voy para allá”

Shin Tae-oh colgó el teléfono sin siquiera escuchar la respuesta de Yoo Jinhyun.

***

Al entrar al estudio J/H, Shin Tae-oh se dirigió directamente a un lugar, ignorando a Yoo Jinhyun, que estaba tomando fotos de unos objetos desde distintos ángulos. Era el bar que habían montado en un rincón. Gracias al peculiar gusto de Yoo Jinhyun, que quería un espacio donde se pudiera tanto fotografiar como beber, Shin Tae-oh no tenía necesidad de cambiar de sitio para salir a comprar alcohol.

Tomó una botella al azar, la destapó y bebió un trago directo, sin hielo. Luego se dio la vuelta y se apoyó de espaldas en la barra.

“Si sigues bebiendo así, vas a acabar mal”

“Entonces no está bien. Tengo que vivir muchos años…”

Aunque dijo que viviría mucho tiempo, Shin Tae-oh no soltó la bebida. En cambio, bebió una gran cantidad de un solo trago, haciendo que su nuez de Adán temblara.

“¿Qué pasó para que estés así?”

Yoo Jinhyun le quitó la bebida de la mano, bebió un sorbo.

“Nada”

“¿“Nada” de qué…? Algo pasó en el hotel aquel día ¿No?”

Ante la pregunta de Yoo Jinhyun, Shin Tae-oh inclinó ligeramente la cabeza y miró al frente. Su mirada se detuvo en el objeto que Yoo Jinhyun había estado fotografiando hacía un momento. Un frasco de perfume colocado allí, solo, sin modelo alguno. Pensar que pronto ese perfume estaría por todas partes le hizo gracia.

De pronto, le vino a la mente las feromonas de Sehyun. Era un aroma incomparable, muy por encima de cualquier perfume. Tan embriagador que parecía capaz de sacudirle la cordura, y aún sentía como si ese olor embriagador se le hubiera quedado impregnado en la punta de los dedos.

Ah, las feromonas de Ahn Sehyun son realmente especiales.

“¿Por qué te ríes solo? ¿Te volviste loco?”

“No me gusta ese perfume. Las feromonas de Ahn Sehyun son mejores”

“¿Qué?”

¿Qué cosa dijo que es mejor que un perfume?

“Pero tú ni siquiera haces fotos a personas ¿Por qué dices que fotografiaras a Sehyun?”

“Sí fotografío personas”

Yoo Jinhyun resopló con desdén y añadió

“Pero solo a las que quiero fotografiar…”

“¿Y ahí entra Ahn Sehyun?”

“Claro. Me gusta su apariencia, tiene buenas proporciones y una atmósfera agradable. No le falta nada ¿No es natural querer hacerle fotos?”

“¿Ah, sí?”

Ante la pregunta aparentemente casual de Shin Tae-oh, los ojos de Yoo Jinhyun se entrecerraron.

“¿Qué te pasa?”

“¿A qué te refieres?”

“¿Desde cuándo llamas al secretario Ahn por su nombre? ¿Ahora resulta que es ‘Ahn Sehyun’? Y además,  no me contaste qué fue lo que pasó ese día ¿Qué demonios ocurrió para que incluso Jinha se quedara esperándote toda la noche…?”

“Yo…”

Shin Tae-oh empezó a murmurar y Yoo Jinhyun, al ver que se quedaba a medias, frunció el ceño. Ya le había parecido extraño que de repente lo llamara por teléfono para preguntarle dónde estaba; ahora de verdad no entendía qué le pasaba.

“¿Alguna vez dije que me gustan… las feromonas de Jinha?”

Al ver la expresión de Shin Tae-oh, como si estuviera medio fuera de sí, Yoo Jinhyun lo miró con seriedad.

“Si te gusta Jinha, ¿no es natural que también te gusten sus feromonas? … ¿Qué es esto? Jinha no libera feromonas descuidadamente, así que no me digas que tú y mi hermano tuvieron algo ¿Eh?”

Yoo Jinhyun dejó la botella sobre la mesa con un golpe seco y se acercó a Shin Tae-oh para interrogarlo de frente. Después de todo, incluso había hecho de puente para que las cosas entre él y su hermano salieran bien, así que tenía motivos de sobra para preguntar.

“Mmm…”

Shin Tae-oh carraspeó, como si estuviera pensando, y luego cruzó la mirada con Yoo Jinhyun.

“Parece que de verdad me volví loco. Oye, intenta liberar tus feromonas. Al menos así podré olerlas y recuperar el sentido común. Esto no puede seguir así”

Con los ojos cerrados fuertemente, Shin Tae-oh lo apuró. Ante su expresión resuelta y casi dramática, Yoo Jinhyun se quedó desconcertado por un momento antes de preguntar.

“… ¿Estás tratando mis feromonas como si fueran olor de pies?”

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