Capítulo 18

Cuando el sol comenzó a ponerse, el ocaso resplandeció como un fuego ardiente. Jing Feirong caminaba a grandes zancadas por el sendero con el rostro frío e inexpresivo, emanando un aura gélida. Jing Feiyun salió del Departamento de Historia Divina y se topó con él de frente. Al notar su comportamiento inusual, le preguntó: ”¿Qué pasa?”

Jing Feirong no le hizo caso y siguió caminando. Jing Feiyun extendió la mano para detenerlo ”¡Habla!”

”¿Qué hay que decir?” respondió Jing Feirong volviéndose hacia él, con los ojos inyectados en sangre y terriblemente rojos. ”Solo te preguntare si sabías algo de este asunto”

Jing Feiyun frunció el ceño. ”¿Saber que?”

”Su Majestad y yo”

Jing Feiyun frunció aún más el ceño. ”¿Qué pasa entre su majestad y tú?”

Al ver que realmente no sabía nada, Jing Feirong murmuró ”Apártate”

”¿Adónde vas?”

”Al estudio del Emperador Celestial”

”No te enfades” Jing Feiyun le agarró de la mano. ”Explícate bien. ¿Qué pasa entre su Majestad y tú ?”

Jing Feirong no respondió, se soltó de Jing Feiyun antes de dirigirse a grandes zancadas hacia el estudio del Emperador Celestial.

Un funcionario celestial acababa de salir del estudio cuando una potente oleada de energía espiritual lo golpeó de frente. La fuerza lo empujó hacia atrás, deteniendo su avance. Se tambaleó ligeramente antes de lograr hacer una reverencia con dificultad. ”Saludo a su Alteza el quinto príncipe”

Jing Feirong no dijo ni una palabra, lo pasó por alto y entró directamente. Apartó la cortina de cuentas con un movimiento de muñeca, y las cuentas de jade y las perlas chocaron entre sí con un ruido metálico. El Emperador Celestial levantó la cabeza con calma para mirarlo a los ojos y comentó ”Ya eres mayor pero aun asi no sabes mostrar la mínima cortesía”

”Así que padre sabe que ya no soy un niño” comentó Jing Feirong con frialdad. ”Si ese es el caso ¿Por qué eres tú el único que decide sobre mi matrimonio?”

El Emperador Celestial no se mostró disgustado, sino que se limitó a comentar: ”¿Qué es esto? Causaste un alboroto antes del matrimonio y ahora en este momento, ¿quieres montar otra rabieta?”

Jing Feirong respondió de forma evasiva ”Después de la audiencia de esta mañana, su Majestad y usted estuvieron en el estudio discutiendo el asunto de nuestro divorcio, ¿no es así?”

”Así es” respondió secamente el Emperador Celestial. ”Su Majestad consideró que había llegado el momento y naturalmente respetaré sus deseos”

Jing Feirong se rió con amargura, enfurecido ”Sin duda, ustedes se coordinan muy bien, tratándome como si fuera un simple peón que pueden mover a su antojo ¿Acaso ahora me exigirán que me case con otra persona cuando les convenga?”

”Jing Feirong, debes recordar quién eres” El Emperador Celestial se puso de pie, con la mirada fija en los ojos de Jing Feirong. ”El Joven general del Reino Celestial, Quinto Príncipe del Clan del Dragon Celestial; defender el Reino de los Demonios es tu deber. Este matrimonio no es más que una parte de ese deber. ¿Un peón? ¿De verdad crees que alguien es digno de ser un peón así?”

Al oír estas palabras, sintió como si le pidieran que se sintiera agradecido por haber sido engañado.  

Jing Feirong había considerado la posibilidad de que Chu Yanchuan se hubiera casado con él por alguna obligación, aunque desde entonces había descartado esa idea. Aunque fuera cierto, poco importaba; si Chu Yanchuan lo quería, no importaba cómo comenzó su relación. Sin embargo, Chu Yanchuan había declarado que la influencia del símbolo había surtido efecto por completo y que era hora de que se separaran.

Jing Feirong no desconocía su posición ni ignoraba sus obligaciones. Si le hubieran informado desde el principio del verdadero propósito de este matrimonio, en lugar de permitir que su malentendido se agravaría, no habría perdido tanto el control en este momento. Quizás aún se habría enamorado irremediablemente de Chu Yanchuan, pero al menos su amor habría sido lúcido, en lugar de entregar su corazón en medio de una red de engaños.

Él realmente creía que lo amaban, solo para darse cuenta de que había sido engañado todo el tiempo.

Al ver la expresión fría y el silencio de Jing Feirong, el Emperador Celestial reprimió su frustración y dijo ”Entiendo tu resentimiento, por que no te explicamos este asunto de antemano. Sin embargo, este matrimonio era totalmente ventajoso, sin inconvenientes de ningún tipo. Teniendo en cuenta tu juventud, es cierto que actué de forma un tanto presuntuosa sin consultar tu opinión. Se trata simplemente de la disolución de la unión, lo cual no te afecta. El símbolo está ahora en tus manos; debes administrar el Reino de los Demonios con diligencia. Por el bien de todos los seres de los Seis Reinos, estos asuntos son insignificantes. Al final, no has perdido nada. No hay necesidad de tanta ira, ¿verdad?”

Su padre nunca comprendería el motivo de su ira, al igual que él siempre había ocultado a Jing Feirong los asuntos relacionados con su papá. Todo lo que el Emperador Celestial consideraba innecesario que Jing Feirong supiera, jamás se lo haría saber.

Solo ahora Jing Feirong comprendía el verdadero significado de las palabras de su hermano mayor sobre el ”Poder”. Esta representación aplicada a su padre, resultaba totalmente adecuada.

”En efecto, yo no he sufrido ninguna pérdida” respondió Jing Feirong lentamente ”Pero ¿Qué hay de aquellos que sí han sufrido pérdidas? ¿No tienen derecho a sentir ira?”

El Emperador Celestial frunció el ceño. ”¿De qué estás hablando?”

”Mi papá murió en el Pantano marchito mientras reprimía al espíritu maligno sellado dentro del Sello Demoníaco. ¿No es eso una pérdida dolorosa?” Jing Feirong miró fijamente al Emperador Celestial. ”Sin embargo, mi papá ya no está. Como su hijo, ¿No tengo motivos para estar enfurecido en su nombre?”

Las pupilas del Emperador Celestial se contrajeron bruscamente. Su voz se elevó hasta alcanzar un tono casi histérico mientras gritaba ”¡Jing Feirong!”

Jing Feirong no mostró ningún atisbo de miedo, limitándose a responder con frialdad ”Tu compañero divino murió por el bien de todos los seres vivos, pero tú borraste todo rastro de él del Registro Celestial. Padre, te pregunto ¿A qué le temes exactamente? ¿Qué estás ocultando? Como gobernante supremo de los Seis Reinos y jefe del Clan del Dragón Celestial, ¿Por qué actúas como un cobarde en este asunto?”

El cielo fuera de la ventana se oscureció de repente y los truenos retumbaron al unísono. El Emperador Celestial enfurecido e imparable, con los ojos llenos de una frialdad punzante, pronunció cada palabra con claridad: ”Sal de aquí”

”Padre, ¿Te das cuenta de la expresión que se dibuja en tu rostro cada vez que menciono a nuestro difunto papa?” Jing Feirong se acercó al escritorio y dijo con voz grave ”¿Te das cuenta de lo lamentable que pareces?”

”Eres…” El Emperador Celestial golpeó la mesa con el puño, con mirada feroz ”Igual que tu hermano mayor”

”Porque tanto mi hermano mayor como yo tenemos razón” respondió Jing Feirong. 

Una lluvia torrencial caía mientras los truenos retumbaban y los relámpagos iluminaban el cielo. Jing Feirong fue escoltado hasta la Plataforma de Asesina de Dioses, donde el Emperador Celestial pronunció su sentencia: El quinto príncipe del Clan del Dragón Celestial, culpable de insolencia y desacato, habiendo abusado de su poder para insultar al Emperador Celestial, recibirá quinientos latigazos.

Quinientos latigazos, uno tras otro, golpearon su espalda, mezclando la sangre con el agua de lluvia y formando charcos en el suelo. Jing Feirong apretó los dientes, sin emitir ningún sonido. En medio de un dolor insoportable, se dio cuenta… su Majestad ya no vendría a curarle las heridas. 

Ahora que esta farsa ha terminado, su Majestad ya no tiene que seguir actuando.  

Jing Feirong, que teme tanto al dolor y es tan propenso a llorar, no derramó ni una sola lágrima durante este castigo.

 

Notas del autor:

Espero que el dragón esté bien.

(La trama romántica no es desgarradora; es solo que el entorno general no es favorable)

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