La sirena de Desaro

CAPITULO 9

Lo que me dejó maravillado fue lo bien diseñado que estaba aquel centro biológico. Según la explicación de Davinci, la instalación estaba anclada a la plataforma continental y todo el edificio seguía la inclinación natural del fondo marino. Su techo había sido diseñado con una curvatura similar a la de la Ópera de Sídney, lo que permitía amortiguar eficazmente el impacto en caso de que un tsunami golpeara la zona.

Cuando salí de la habitación y llegué al corredor exterior, fue al mirar a través de los paneles de vidrio cuando me di cuenta de algo sorprendente; en realidad nos encontrábamos bajo la superficie del agua. El llamado ‘reservorio subterráneo’ del que hablaba Davinci era en realidad un laboratorio submarino aún más profundo, construido sobre la meseta del mar marginal y para llegar hasta allí era necesario descender en un ascensor.

Al subir al ascensor transparente y comenzar a descender lentamente, me sentí completamente deslumbrado. Casi me embriagué contemplando aquel mundo submarino. Era como si mi alma descendiera junto con la majestuosa pendiente continental que se extendía no muy lejos, hundiéndose hacia la profunda fosa oceánica.

Aunque el punto más profundo al que podíamos llegar no era más que el fondo de la meseta del mar marginal, a una distancia abismal de la llanura oceánica situada al pie de la pendiente continental, tan solo mirar aquella oscuridad infinita ya despertaba en mí una mezcla compleja de emociones; un deseo irresistible de explorarla y al mismo tiempo un profundo respeto teñido de temor.

Quién sabe cuándo tendría la oportunidad de bajar allí en un submarino para explorarla de verdad. Si lograba graduarme sin problemas y después continuaba estudiando algunos años más, convirtiéndome en un oficial naval cualificado, quizá entonces podría…

“Desaro ¿En qué estás pensando? Estás totalmente abstraído” Davinci me dio una palmada en el hombro, devolviéndome a la realidad “Mira, ya hemos llegado”traducciondetokkinovel

Levanté la vista. Las puertas del ascensor se abrieron y apareció ante nosotros un gran vestíbulo circular. En las paredes había varias compuertas cerradas: redondas, gruesas y robustas, muy parecidas a las escotillas de un submarino. Todo el lugar desprendía una fuerte sensación de tecnología de vanguardia. Aquella estructura también servía para impedir que algunos especímenes de investigación especialmente valiosos fueran fotografiados en secreto o robados por organizaciones ilegales para lucrarse.

Sin embargo, la arquitectura del lugar me recordó inevitablemente algo bastante divertido, así que no pude evitar bromear “Oye, con tantos laboratorios ¿Cómo haces para recordar qué hay detrás de cada puerta? ¿Has visto una película llamada ‘La cabaña en el bosque’? Si presionas el botón equivocado ¡Bam! Todas esas cosas raras salen corriendo y te devoran hasta no dejar ni los huesos”

Mientras hablaba, incluso hice un gesto teatral para asustarlo. Davinci me miró entre divertido y resignado “Desaro, sigues igual que siempre. Tienes el cerebro de un genio, pero la mentalidad de un niño”

Bufé con desdén. Pensé que aquel viejo académico tampoco había cambiado, no tenía ni una pizca de sentido del humor. Qué lástima, qué lástima, una vida sin diversión.

Davinci me condujo hasta una de las puertas. Extendió la mano y colocó el dedo sobre el lector de huellas del panel. El aparato emitió un bip y la puerta se abrió automáticamente. De inmediato, desde la rendija llegó el olor húmedo característico del agua de mar mezclado con ese extraño y tenue aroma que emanaba del cuerpo de la sirena, un olor particular que me dejó inquieto sin saber por qué.

Me toqué la nariz “Davinci ¿No te parece un poco extraño el olor que tiene la sirena?”

“¿Qué olor? ¿El olor del agua salada del mar?”

“Una fragancia” enfatizé, intentando localizar su origen con el olfato “Huélelo. Es bastante intenso… un poco… un poco parecido al almizcle”

Davinci aspiró con fuerza varias veces “Bueno, si uno puede considerar el olor a pescado del mar como una fragancia, entonces sí, supongo que es bastante intenso”

“Tu nariz debe de estar estropeada” fruncí el ceño con desconcierto, me parecía muy extraño. Lo seguí hacia el interior, intentando convencerlo de que mi percepción no era una imaginación mía.tkdfanl

Cuando terminamos de entrar y la oscuridad nos envolvió por completo, la puerta se cerró con un estruendo detrás de nosotros. De pronto, una tenue luz azulada cambiante iluminó el espacio que nos rodeaba. Al levantar la vista, descubrí que las paredes a nuestro alrededor eran de cristal y formaban un círculo. El reservorio nos rodeaba por completo. El agua ondulaba con reflejos brillantes, difuminando los límites entre el interior y el exterior. Sombras de bancos de peces flotaban alrededor de nosotros, formando manchas oscuras como nubes que se deslizaban lentamente. Era una escena tan fantástica que parecía sacada del mundo de Alicia en el País de las Maravillas.

No pude evitar olvidar de inmediato mis dudas y exclame maravillado “Dios mío, esto es prácticamente un milagro. Davinci, por favor, déjame realizar aquí mi investigación. Me encanta este lugar”

“Por supuesto” Davinci pareció divertirse con mi entusiasmo “Después de todo, tú eres un investigador del proyecto enviado por el gobierno. Incluso si no te gustara, tendrías que quedarte aquí una temporada”

“¿Qué proyecto? ¿Qué fue exactamente lo que Rhein te dijo?” pregunté instintivamente. Mientras hablaba, mis ojos recorrían las paredes de cristal del tanque en busca de la sirena. Muy pronto noté una gran sombra oscura, como una nube, flotando sobre la superficie del reservorio.

Al mirar con más atención, me di cuenta de que varios delfines estaban reunidos allí, agitando sus cuerpos con fuerza y levantando pequeños remolinos en el agua.tkdvavnl

Ese lugar coincidía precisamente con la compuerta de presión, el único canal que conectaba el tanque circular con la zona donde nosotros estábamos. Levanté la mano y señalé hacia allí “Davinci, mira… ¿Qué está pasando allí?”

“Un fenómeno interesante, ven conmigo”

Davinci me condujo por la escalera en espiral que llevaba hasta la compuerta superior. Cuando llegamos frente a ella, descubrí con asombro que se trataba de una compuerta de vidrio esférico extremadamente grueso. Bajo la refracción de la luz del agua, brillaba con un tono azul translúcido, como una entrada hacia el paraíso. Desde allí podía verse perfectamente todo lo que ocurría en el fondo del reservorio. Incluso tenía un efecto parecido al de una lupa, mostrando los detalles con más claridad que a simple vista.

Supuse que el material debía de ser similar al de las ventanas de los submarinos, lo bastante resistente como para soportar la presión del océano. No pude evitar apoyar la mano sobre la superficie, presionando la palma contra el frío cristal “¿Qué significa este fenómeno? ¿El comportamiento anormal de los delfines está relacionado con la sirena?”

“Correcto” respondió Davinci. Me entregó una pequeña caja negra y señaló con el dedo sobre el cristal, deslizándolo hasta indicar la zona donde estaban los delfines “Mira con atención. Esos delfines están copulando y ese comportamiento lleva varios días repitiéndose. Es bastante anormal; parece que se aparean solo por aparearse. Sin embargo, esta no es su temporada de celo. Antes de que la sirena llegara, se comportaban con total tranquilidad”tknvel

“En efecto, es muy extraño” comenté sorprendido mientras pensaba en voz alta “Eso significa que la sirena puede comunicarse con los delfines y de alguna manera, influir en sus patrones de comportamiento. Si ellos pueden comprenderlo, entonces su forma de comunicación es efectiva para ellos…” De pronto, una idea cruzó mi mente como un relámpago Entonces ¿Podría ocurrir lo contrario? ¿Podría el lenguaje de los delfines retroalimentarse hacia la sirena, permitiéndole entenderlo? “Davinci ¿Recuerdas el proyecto que hicimos para traducir el lenguaje de los delfines?”

“Claro que lo recuerdo” respondió Davinci con una sonrisa, señalando la caja negra en mis manos “Todas las grabaciones de los sonidos de delfines que hicimos están ahí dentro. Además, los comparé con las vocalizaciones de la sirena y encontré un fragmento con frecuencias muy similares.

“¿Cuál fragmento?” pregunté, de inmediato animado.

“Espera”

Davinci comenzó a manipular los botones de la caja negra, ajustando la configuración.

En ese momento, por el rabillo del ojo, noté una enorme nube de peces que se elevaba desde el fondo del agua. Giré la cabeza para mirar. No muy lejos, dentro del agua, una silueta larga y familiar se ocultaba entre el banco de peces, desplazándose lentamente hacia la compuerta como si flotara. Mis ojos quedaron atrapados en la figura de la sirena.

A través del cristal iluminado de la compuerta, su cabello flotaba suelto y la sombra cubría la mitad de su rostro, solo podía verse una fina sonrisa curvada con un matiz perverso. El banco de peces negros lo rodeaba densamente, haciendo que pareciera la Muerte misma condensada a partir de una niebla nocturna. Allí donde él estaba, la luz parecía ser devorada por completo, desapareciendo en la oscuridad que se extendía a su alrededor. Era como un agujero negro, una existencia capaz de tragarse todo el océano.

Ese pensamiento surgió de repente en mi mente.

La intensa fragancia que emanaba de su cuerpo llegó hasta mí de golpe. Sentí el corazón acelerarse, un estremecimiento que se repetía una y otra vez. Mis manos empezaron a debilitarse, pero mi palma parecía adherida al cristal, incapaz de apartarse “Se está acercando. Davinci ¡La caja negra lo ha atraído!”

“Escucha, es este fragmento ¡Lo encontré!” dijo Davinci mientras ajustaba el aparato por su cuenta. Acercó la pequeña caja negra a mi oído y añadió con aire misterioso “La frecuencia de este sonido es la misma que la que emiten los delfines cuando cortejan. Creo que esta es la razón por la que la sirena provoca que entren en celo”toknvl

Fruncí el ceño y escuché con atención. La caja negra emitió primero un leve ruido estático y luego surgió un sonido que ya había oído antes “A… ga… re… s…”

“¿Lo oíste?” preguntó Davinci con entusiasmo “Tengo una hipótesis; quizá este sea el sonido que la sirena emite cuando corteja”

Me quedé paralizado un instante. Una intensa sensación de vergüenza me invadió de golpe. Quise refutarlo inmediatamente, pero la razón me obligaba a admitir que su conjetura probablemente era correcta. Aparté la cabeza hacia un lado, obligándome a desviar la mirada de la sirena. Miré a Davinci con una expresión deliberadamente seria y me aclaré la garganta “¿Quieres decir… que la sirena podría estar en periodo de celo?”

Él asintió con seriedad, indicando que era muy posible. 

De pronto sentí un impulso irresistible de salir corriendo de allí.

¡Dios mío! Si pienso en todas las cosas que la sirena hizo conmigo en el barco… ¡No estaba acaso cortejándome! ¡Y yo, estúpidamente, había tomado esa serie de sílabas como un apodo para llamarlo!

“A… ga… re… s…”

Justo cuando pensaba eso, aquella secuencia sonora se volvió de repente más fuerte, pero no provenía de la caja negra, venía de la escotilla.

Aquella compuerta no era capaz de bloquear la voz de la sirena. No sabía si su voz poseía algún tipo de propiedad penetrante, como las ondas de radio, pero me puso la piel de gallina y aun así no pude evitar volver la vista.t0kkinvl

Giré la cabeza rígidamente. La sirena ya estaba erguido frente a la escotilla, flotando en el agua. Entre los mechones de su cabello que se agitaban lentamente, sus ojos me miraban fijamente. Una de sus pálidas garras palmeadas estaba apoyada en el vidrio, justo encima de la marca que yo había dejado con mi mano.

El tritón no podía salir, no podía hacerme daño. Solo era una criatura que había confundido a su objeto de cortejo. Desaro, no te pongas paranoico. Mantén una actitud científica y serena.

Sí, eso es. Intentemos comunicarnos con él.

Como si estuviera hechizado, levanté la mano y apoyé la palma contra el vidrio, haciendo coincidir mis dedos con los de su garra palmeada a través de la capa de cristal. Su mano era bastante más grande que la mía; cada articulación sobresalía con claridad, transmitiendo una gran sensación de fuerza, ideal para sujetar cosas. Si esas manos existieran en tierra firme, serían perfectas para jugar baloncesto y por la proporción de la longitud de sus manos, si la cola del tritón pudiera transformarse en piernas, su estatura probablemente estaría alrededor del promedio de un modelo masculino, cerca del metro noventa.

Qué alto y con ese tipo de musculatura. Si fuera un humano, probablemente envidiaría mucho su apariencia.tknvl

Agares pareció muy satisfecho con el gesto de que nuestros dedos encajaran. Acercó el rostro al vidrio, inclinando el cuello y cambiando el ángulo de la cabeza. Entrecerró los ojos, como si estuviera olfateando mi olor a través del cristal, con una expresión de disfrute casi obsesivo. Olfateó durante decenas de segundos, pero entonces su mirada se desvió hacia detrás de mí, como si estuviera hablando con Davinci  que estaba a mis espaldas. Sus labios se abrieron y emitió una serie de sílabas que nunca había escuchado antes.

“A… bri… r… pu… er… ta…”

Si no había oído mal ¿No sonaba eso como… ‘abrir puerta’?

 

“¿Davinci?” me gire, confundido. Para mi sorpresa, vi a Davinci mirando a la sirena con expresión completamente vacía, como si estuviera en trance. Ante mis ojos, levantó la mano con rigidez, como un robot que hubiera recibido una orden y presionó un botón rojo en la compuerta. En el botón estaba escrito; interruptor de emergencia.

Di un grito y retrocedí un paso. Vi cómo el nivel del agua del depósito descendía rápidamente hasta la mitad de la altura del compartimento. La puerta de vidrio se abrió de arriba abajo dejando una abertura y la sirena, con un ligero impulso de su cola, flotó con facilidad a través de la escotilla, sacando medio cuerpo.

El cambio repentino e increíble me dejó paralizado de terror. Caí sentado en el suelo, como si mi cuerpo se hubiera desconectado de mi mente y me quedé mirando cómo Agares salía arrastrándose, como una lagartija negra. tknl

Davinci parecía aún más aterrorizado que yo; de repente se desmayó a un lado.

“¡Maldita sea! ¡Despierta!”

Intenté salir corriendo, pero la sirena fue más rápido. Extendió una garra palmeada y atrapó mi tobillo flácido. Perdí el equilibrio y caí al suelo. Temblando de miedo, me giré sobre la espalda. Vi a la sirena inclinarse sobre mis piernas, igual que la primera vez que tuvimos contacto directo. Apoyó su torso empapado y levantó la parte superior del cuerpo. Abrió la boca con una sonrisa llena de emoción “De… sa… ro…”