Las circunstancias de un Lord caido
CAPITULO 6
“¡Mi señor duque!” tknvl
Louisen corrió como un loco. Recordaba más o menos el camino que debía tomar; mientras no lo atraparan, todo estaría bien. Aunque Ruger corría justo detrás de él.
¿Por qué corre tan bien?
Ruger corría con la agilidad de un ciervo. Louisen, por su parte, exprimía hasta la última gota de fuerza que tenía. Su cara estaba roja como un tomate y el sudor le caía como si lloviera. Alguien como Louisen, que si tenía que caminar más de tres pasos siempre prefería subir a un carruaje, difícilmente podía correr bien por un sendero del bosque lleno de raíces y piedras.
No pasó mucho tiempo antes de que Louisen tropezara gloriosamente con una piedra y cayera al suelo. Ruger lo alcanzó y le sujetó la muñeca con una expresión de resignación. Para Louisen, aquello ya había sido darlo todo, pero la persecución terminó de forma lamentablemente breve.
“¿Por qué gasta fuerzas inútilmente?” preguntó Ruger con un suspiro.
“… ”
¿Y cómo iba a saber que me caería tan rápido? En su mente ya había cruzado el bosque dos veces. Louisen estaba tan avergonzado que ni siquiera podía levantar la cabeza, pero Ruger, que se acercaba, de pronto se detuvo. t.0.k.k.i
“Mierda”
Murmuró la palabra en voz baja.
“¿…?” tknvl
¿Acaba de insultarme? ¿A mí? Louisen abrió los ojos de par en par.
“Oye, aunque te haya engañado, tampoco es para insultar, sigo siendo tu Lord…”
“No le hablaba a usted, mi Lord. Mire adelante”
“¿Eh?”
Louisen levantó la vista. Entre la densa oscuridad flotaban varios pares de ojos amarillos y se escuchaba un chillido escalofriante “Kerrk… kerrk…”
Poco a poco comenzaron a mostrarse. Eran criaturas pequeñas, de piel verde. Estaban demacrados, aunque sus vientres sobresalían como los de un renacuajo; sus rostros eran grotescos, casi como los de unos enanos deformes. t0k.kin0vel
“¿Por qué hay goblins aquí…?”
Goblins.
Eran monstruos que habitaban en el bosque. Vivían en pantanos profundos donde no llegaba la luz del sol y nunca abandonaban su territorio.
Normalmente temían a los humanos, así que jamás se acercaban a caminos como este ¿Por qué habían aparecido aquí?
Escóndase detrás de mí”
Ruger ya había desenvainado su espada. Sin pensarlo, Louisen se refugió tras su espalda.
Había tres goblins y del lado de ellos solo Ruger llevaba una espada. A los nobles se les solía llamar ‘los que luchan’ y la esgrima era una de las habilidades básicas de la nobleza, pero un gran Lord como Louisen pertenecía a otra categoría ‘los que gobiernan’. Los que gobiernan simplemente ordenan a los que luchan. Por eso nunca había aprendido esgrima de verdad. Ni siquiera llevaba espada, porque no sabría usarla. Aunque, pensándolo ahora ¡Debería haber aprendido!
Claro que, considerando que sus vasallos ni siquiera le permitían usar un cortapapeles por miedo a que se lastimara, si alguna vez hubiera dicho que quería aprender esgrima, seguramente habrían hecho todo lo posible por impedírselo.
En cualquier caso, el problema ahora eran los goblins frente a ellos. Las criaturas comenzaron a rodearlos poco a poco. Por suerte, aunque fuera dentro de la desgracia, Ruger resultaba ser bastante bueno con la espada, muy distinto a lo que sugería su apariencia.
“Atacaré primero para abrir un camino, corra hacia la izquierda. Hacia la dirección de Dobles, como habíamos planeado”
“…De acuerdo”
“¡Kerrk! ¡Kerrk!” t0k.kin0vel
Los goblins se abalanzaron todos a la vez. Al mismo tiempo, Ruger se lanzó hacia delante y apuntó al cuello de uno de ellos, la espada voló directa, sin vacilación.
“¡Kiek!”
Con ese chillido, uno de los goblins cayó muerto al instante y se abrió una brecha por un momento.
¡Ahora!
Louisen salió corriendo sin dudar por la abertura, pero la dirección hacia la que corrió fue la derecha.
“¡Mi señor duque! ¡Ah, maldita sea! ¡Le dije que a la izquierda!”
“¡Lo siento!”
Ruger no pudo perseguirlo porque los goblins lo bloquearon. Las otras dos criaturas tampoco pudieron seguir a Louisen porque Ruger las mantenía ocupadas.
Corrió directo hasta el campamento de Carlton, pero de repente desde la oscuridad apareció otro goblin. Parecía que se había unido tarde al grupo. Primero se sorprendió al ver a Louisen y a los demás, pero enseguida se abalanzó sobre él. t0k.kin0vel
“¡Ah!”
Louisen retrocedió esquivando las garras del goblin. Su corazón latía como si fuera a estallar y en su garganta sentía un sabor metálico, como a sangre. Los músculos de sus muslos temblaban con espasmos. Después de tantas veces de torcerse al intentar mantener el equilibrio, cada vez que su pie tocaba el suelo el tobillo le dolía con punzadas. El goblin era ágil, Louisen siguió retrocediendo hasta que su pie chocó contra una piedra que sobresalía del suelo y cayó hacia atrás.
¡Bum!
“¡Mi señor duque!”
Ruger gritó, pero no podía ir en su ayuda. El goblin soltó una risa desagradable. Sus pequeños ojos amarillentos brillaban mientras se acercaba. A diferencia de los humanos, tenía decenas de dientes apretados, afilados y densos, que chocaban entre sí como si saboreara su presa, era repugnante.El miedo dejó la mente de Louisen completamente en blanco; retrocediendo torpemente, agarraba lo que encontraba y lo lanzaba desesperadamente.
“¡N-no te acerques!”
“Kekekek…”
La resistencia de Louisen no tuvo ningún efecto, el goblin levantó en alto su garrote. Era un garrote casi del tamaño de la cabeza del propio goblin, la frágil cabeza de Louisen seguramente no resistiría ni un solo golpe. Aunque no lo pareciera, los goblins eran fuertes. No los llamaban monstruos por nada.
¿Será mejor que me mate de un solo golpe? t0k.kin0vel
En cierto modo, morir de un golpe no parecía tan mala idea. Mejor eso que seguir viviendo torpemente y sufrir más tiempo ¿Cuántas veces había deseado simplemente morir de una vez? Vivir le resultaba tan doloroso y tan cargado de culpa que, en más de una ocasión, había pensado que sería mejor acabar con todo. Mientras humedecía los labios y esperaba la guadaña del mensajero de la muerte acercándose poco a poco, Louisen sentía miedo, pero también un extraño alivio al pensar que aquella vida agotadora por fin terminaría. Aunque jamás imaginó que después regresaría al pasado.
Pero… si muero aquí ahora, todos pensarán que estaba huyendo en plena noche.
Que el Lord del territorio muriera huyendo durante una batalla, tomando el camino equivocado, encontrándose con unos goblins por pura mala suerte y terminando apaleado hasta la muerte…
¡¿Puede existir una muerte más patética?!
Sería una muerte todavía más estúpida que la de antes de regresar en el tiempo. Si moría aquí, seguro que su nombre se haría famoso en todo el reino como el de un idiota aún mayor. La reputación de la Casa Ducal de Agnies se arrastraría por el suelo y hasta los niños del pueblo se insultarían entre ellos diciendo ‘¡Eres como el duque de Agnies!’
¡Ni muerto iba a aceptar algo así!
Piensa, Louisen ¿Cómo se enfrentan los monstruos?
Entonces recordó las palabras del Santo al que veneraba, el peregrino Manco.
¡Los ojos!
Louisen agarró un puñado de tierra y lo lanzó directamente a los ojos del goblin. Al mismo tiempo, reunió toda su fuerza y le dio una patada. En aquel golpe había rabia; la furia de alguien que se negaba a morir de forma tan miserable ¡Pum! Con un sonido seco, el cuerpo del goblin salió despedido hacia atrás. La criatura cayó al suelo convulsionándose.
¿…?
¿De verdad mi patada fue tan fuerte? ¿O acaso tenía alguna habilidad secreta capaz de matar a un goblin de una sola patada? Pero era imposible que él tuviera algo así.
Luisen parpadeó. Cuando miró otra vez, vio que en el cuerpo del goblin había una lanza clavada. En el mismo instante en que Luisen había pateado, la lanza había volado y lo había matado.
Si no hubiera pateado al goblin, la lanza me habría dado a mí.
Un escalofrío recorrió a Luisen. Con los ojos llenos de miedo miró más allá del goblin y cuando su vista se enfocó, descubrió algo en la oscuridad.
El caballero de la muerte
Lo que estaba de pie en la oscuridad era el caballero de la muerte.
Vestía una armadura negra y llevaba una capa negra; incluso el caballo que montaba era negro. Parecía como si una sombra se hubiera convertido en caballero. Él había sido quien acabó con la vida del goblin, movió su caballo lentamente y se acercó a Luisen.
Clac. Clac.
La armadura chocó y produjo un sonido. El ruido metálico le raspó los oídos y le provocó un escalofrío.
No… no es real. Un caballero de la muerte… todo era solo mi imaginación. Desaparece, no existe.
Entonces ¿Qué era el goblin muerto por la lanza? Ese hombre era real, no era una ilusión que desaparecería al cerrar y abrir los ojos.
El rostro de Luisen se volvió pálido como el papel, y sus brazos y piernas temblaron como si estuvieran convulsionando. Su corazón se apretó con fuerza; su mente estaba nublada, como cubierta por una niebla.
En ese momento, Luisen olvidó por completo que había regresado al pasado y también que se dirigía al campamento de Carlton para impedir la tragedia predicha. Simplemente, como por una vieja costumbre, se dejó hundir en el miedo. t0k.kin0vel
Ha venido… ha venido a juzgarme, al final me encontró ¡Ha venido a perseguirme! ¡Va a desgarrar mi cuerpo en pedazos y arrojar mi alma al infierno!
Sentado en el suelo, Luisen retrocedió. Intentó escapar del caballero de la muerte, pero sus extremidades parecían paralizadas y apenas podía moverse, limitándose a retorcerse torpemente.
Tengo que huir, tengo que huir…
Luisen temblaba impotente, el sudor corría por su cuerpo como si lloviera. Entonces sus ojos se encontraron con una mirada que brillaba intensamente a través del casco.
Era un miedo y una presión completamente distintos a los que había sentido frente al goblin y aplastaban a Luisen. Apenas podía respirar, como si estuviera atrapado por esa mirada, Luisen no pudo hacer nada más que mirarlo fijamente. Un momento muy breve se estiró y transcurrió lenta e interminablemente.
Entonces el caballero de la muerte abrió la boca.
“¿Luisen Agnies?”
“…”
La voz que salió desde dentro del casco era, sin duda, la voz grave de un ser humano. t0k.kin0vel
Irónicamente, aquella voz escalofriante devolvió a Luisen a la realidad.
¿Eh? Está hablando, me llamó.
Solo entonces se dio cuenta de que el hombre frente a él tenía una cabeza completamente normal. Aquel hombre no era un caballero de la muerte.
“Así que sí lo eres”
Por alguna razón, su voz sonó como si se estuviera burlando ¿Por qué? No era imaginación ni paranoia de Luisen. Aquel hombre lo estaba despreciando, el odio contenido en su mirada cayó sobre Luisen con fuerza ¿Quién era? Durante los años en que vagó como un mendigo, había visto esa clase de mirada hasta el cansancio, no podía equivocarse.
“Usted es…”
El caballero no dejó que Luisen terminara la pregunta. De repente lo agarró por el cuello de la ropa y lo levantó, el cuerpo de Luisen se alzó como si fuera una hoja de papel y fue arrastrado según el caballero lo lanzaba. Luego lo cargó detrás del caballo como si fuera un bulto, la montura golpeó el blando abdomen de Luisen.
“¡Sujetate!”
El caballero giró el caballo y comenzó a correr. Acelero como si Luisen no fuera nada, su corcel negro galopaba a una velocidad increíble, imposible de creer para un caballo que llevaba encima a dos hombres adultos.