Soy la constelacion del villano pero no tengo dinero
CAPITULO #002
Monedas.
Eran lo que daba aún más poder a las Constelaciones dentro de la novela. Aunque las Constelaciones ya eran entidades casi omnipotentes, similares a los dioses, pero al poseer “monedas” podían obtener una fuerza aún mayor. A diferencia de las monedas comunes, estas solo podían conseguirse al completar una mazmorra o vender en la tienda del sistema los items obtenidos dentro de la mazmorra; aparte de eso, la única manera de obtener monedas era a través de una Constelación.
Las Constelaciones patrocinaban a sus Contratistas o a los Despertadores que tenían dificultades en las mazmorras dándoles monedas. Quienes recibían esos patrocinios podían utilizar las monedas para comprar items o habilidades raras que no se podían obtener por los métodos habituales y utilizarlas para afrontar las mazmorras de forma más eficaz.
Así que yo también había planeado patrocinar a Baek Taebeom, animándolo a comprar habilidades para que pudiéramos escapar de este lugar…
¿No tengo suficientes monedas?
En la novela, las Constelaciones gastaban monedas a diestra y siniestra para los patrocinios, así que ¿Por qué demonios yo no tengo ni una sola moneda?
¿No me digas que tengo que reunirlas yo mismo?
Eso no tenía sentido. Me convertí en una Constelación, pero resulta que no tengo ni lo más básico ¿Ahora tengo que ganármelas yo mismo? Y lo que era peor, podía morir en cualquier momento antes siquiera de empezar a reunirlas.
“¡¿Dije que demonios están susurrando ustedes dos?!”
“¡Y a usted qué le importa!“
“¿Qué dijiste? ¿Cómo que qué?“
Respondí por reflejo y enseguida me arrepentí. El hombre con cara enrojecida como un demonio se acercaba a mí pisando fuerte.
Baek Taebeom, que acababa de despertar, ahora era físicamente más fuerte, por lo que probablemente estaría bien aunque recibiera un golpe. Pero si yo recibiera el puñetazo de ese hombre, se me rompería la nariz fácilmente.
¿Debería considerarlo una suerte? Justo entonces, Baek Taebeom se interpuso delante de mí.
“Ya basta”
“Estos… malditos…”
Que ese Baek Taebeom tomara mi lado. Sentí una especie de conmoción, como si ese perro feroz que siempre ladraba a todo el mundo se volviera dócil solo frente a mí. Y, colocándome detrás de él, poniéndome de puntillas, miré al señor y dije:
“A juzgar por tu reacción, supongo que no fuimos los únicos que vimos esas extrañas ventanas emergentes, ¿Tú y ese anciano también las vieron? ¿Las que hablaban de la mazmorra?”
“¿Y qué?”
“Parece que esto no solo nos está pasando a nosotros, si miras tu teléfono, verás que esto está sucediendo en todo el mundo en tiempo real. Así que, en lugar de lanzarnos puñetazos, quizá deberíamos pensar en cómo demonios vamos a salir de aquí”
Y rápidamente me escondí detrás de Baek Taebeom. Porque el hombre parecía dispuesto a darme una bofetada por poner a Baek Taebeom delante y hablar sin parar.
A diferencia de antes, el hombre no se abalanzó sobre Baek Taebeom, que se mantenía en una postura bastante amenazante, aparentemente preocupado por él.
[Mazmorra <Pequeño Purgatorio>]
[Derrota al monstruo demoníaco que se ha escondido dentro de una persona dentro del límite de tiempo y escapa por el ascensor.
Recompensa: 3.000 monedas
Penalización por fracaso: Muerte
Límite de tiempo: 60 horas]
¿Eliminar a un monstruo demoníaco escondido dentro de una persona? Eso era demasiado vago. Si una de las personas que estaban allí era un demonio, no hay ninguna pista. La hija del señor que estaba a punto de romper a llorar de nuevo podía ser el demonio, o tal vez lo era su padre.
Aunque se habían asignado sesenta horas, no tenía ninguna confianza en poder aguantar sesenta horas en este ascensor tan estrecho. Es más, si el ascensor se tambaleaba y caía tras una pelea, sería una maldita pérdida de vidas.
“Entonces ¿Quién es el demonio?”
“Eso es lo que tenemos que averiguar ahora, señor, ¿tiene alguna idea?”
El hombre que nos había estado mirando con recelo de repente se fijó en el anciano que estaba en la esquina. Aunque el anciano permanecía inmóvil, su expresión denotaba miedo; sin embargo, al hombre le pareció que era la mirada de un demonio tramando algo.
Sin previo aviso, agarró al anciano por los hombros y empezó a gritarle.
“¡Oye, anciano! ¡¿Tú eres el demonio?!”
“¿De qué estás hablando? No entiendo…”
“¡Confiesa antes de que te saque la verdad a golpes!”
“¡Ahhh!¡Me equivoque!¡Por favor, no me pegues…!”
Baek Taebeom se volvió hacia mí con expresión confundida, parece que no sabe qué hacer. Ver su rostro inocente y atractivo me empujó de alguna manera intervenir.
“¡En vez de soltar golpes a lo loco, piensa un poco idiota!”
“¿Qué?”
“…¡digo, señor!”
Lenguaje cortés, utilicé un lenguaje cortés. Pero, quizá porque no se notó mi esfuerzo, el señor frunció el ceño con expresión feroz, tiró al anciano a un lado y avanzó hacia nosotros con grandes zancadas. Entonces se dirigió a Baek Taebeom.
“Muévete. Voy a romperle la nariz a ese mocoso”
“… No. No lo harás”
“¿Quieres que te vuelva a pegar?”
Baek Taebeom me agarró del brazo y me empujó detrás de él, hablando con una voz sorprendentemente firme.
“Adelante, pégame. Entonces pensaré que eres el demonio.”
“¿Qué has dicho?”
“Se supone que debemos hablar, pero insiste en pegarle a la gente ¿No significa eso que en realidad eres el demonio? Al verlo armar tanto escándalo sin dejar tiempo ni para pensar, resulta bastante sospechoso.”
Ante las palabras de Baek Taebeom, el hombre cerró la boca. Al parecer, incluso para sus propios oídos, la lógica tenía cierto sentido. Por suerte, su cerebro no estaba completamente atrofiado; el hombre, aún resoplando, se dio la vuelta y se dirigió hacia donde estaba su hija.
Le di una palmada en el hombro a Baek Taebeom y le di las gracias.
“Me has salvado la vida.”
“No, en absoluto. Tú también me ayudaste antes. Pero… ¿De verdad tengo los ojos dorados ahora mismo?”
“Son absolutamente dorados, deslumbrante”
“¿De verdad?”
“Aun así, es bonito, así que no te preocupes demasiado.”
Era cierto.Incluso para alguien como yo, que carecía por completo de sentido estético, los ojos de Baek Taebeom eran increíblemente hermosos. Por supuesto, probablemente ayudaba que su rostro fuera ridículamente guapo, lo que hacía que sus ojos resaltaran aún más.
Baek Taebeom bajó la cabeza tímidamente y se frotó la nuca.
Hubiera sido genial que eso cambiara la situación, pero, por supuesto, no fue así.
El tiempo seguía pasando.
No tenía hambre, pero el sueño me caía encima. Habían pasado unas veinte horas y la situación no había mejorado en absoluto. La luz del celular parpadeó.
La niña acurrucada en los brazos del hombre gimió como si estuviera a punto de llorar.
“Papá… tengo hambre…
“Lo siento, cariño. Aguanta un poco más ¿Si? Los bomberos vendrán a rescatarnos en cualquier momento.”
Pero la mazmorra ya se había formado. A menos que ocurriera un milagro, nadie del exterior podría entrar. Cualquiera podía ver que entrar significaría morir en vano.
Y lo que es más importante, la mazmorra en la que estábamos atrapados <Pequeño Purgatorio>, era una mazmorra de tipo ‘escenario’. En las mazmorras de este tipo no se puede acceder desde el exterior.
Solo había dos formas de que alguien externo entrara en una mazmorra que ya se había cerrado; cuando todas las personas dentro mueren o cuando la mazmorra se completa.
Mierda ¿Qué puedo hacer?
Quizás Baek Taebeom se sintió mal al verme dormitando torpemente en un rincón, porque me habló.
“¿Quieres que te preste mi hombro?”
“No, estoy bien”
“Puede que no lo parezca, pero soy bastante fuerte. Puedes apoyarte en mí”
¿Que no lo parecía? ¿De qué está hablando? Cualquiera podía ver lo fuerte que era. Solo había que mirar esos hombros del tamaño del océano Pacífico. Pero no me apetecía discutir, así que, en lugar de responder simplemente apoyé la cabeza en su hombro.
“Papá… tengo hambre. Mucha hambre…”
“Cariño, pensemos en qué comer cuando salgamos de aquí.”
“¿No puedo comer ahora? Tengo muchísima hambre…”
Pero había algo en la conversación que no encajaba. No era solo una niña quejándose, había algo inquietante en su tono. Levanté la cabeza y mis ojos se encontraron con los de Baek Taebeom.
“¿Qué pasa?”
“Es solo que…”
¿Era mi imaginación? En el momento en que pense eso.
“¿No puedo simplemente comerme a papá?”
“¿Qué? Espera… ¡aahhg!” tr4ducci0n de t0kkin0v3l
Giré la cabeza y vi una escena horrible. La niña había abierto la boca de forma antinatural y se estaba tragando la cabeza de su padre.
“¡Waaah, ah..! ahgg..!”
Sentí cómo se me iba el color del rostro. Me incorporé de golpe y Baek Taebeom me sostuvo, pegándose muy cerca a mi espalda. La niña, como si no le bastara con haber mordisqueado la cabeza de su propio padre, inclinó la cabeza y empezó a devorar el cuerpo desplomado.
Cuanto más comía, más crecían los cuernos en su cabeza y de su espalda se desplegaban unas alas. Era la imagen perfecta de un demonio.
El anciano que observaba aquello empezó a temblar y cayó sentado. Yo también sentía que podía desmayarme en cualquier momento ante aquella situación absurda que se desarrollaba frente a mis ojos.
[La Constelación ‘Aquel que conoce la destrucción’ se está sincronizando con el cuerpo ]
Pero desmayarme aquí solo me convertiría en la próxima comida del demonio. Agarré con fuerza la muñeca de Baek Taebeom.
“Ahora. ¡Tenemos que matarlo ahora!”
“Ah, pero… ¿cómo?”
“Yo atraeré su atención. Tú ataca por detrás.”
No tenía ni idea de dónde venía ese repentino arrebato de confianza, pero lo dije de todos modos. Solté la mano de Baek Taebeom y avancé lentamente hacia el demonio. La sangre goteaba de la boca de la niña mientras batía sus alas recién crecidas.
Sus ojos se estiraron verticalmente en una sonrisa, pero en el momento en que nuestras miradas se cruzaron, ladeó la cabeza hacia un lado.
“¿Tienes hambre?”
Era aterradora. Pero extrañamente yo no temblaba.
“¿Así es como te enseñaron modales, a comer del suelo?”
“¿Humano?”
“Sí, humano. No sé por qué estoy haciendo esto, pero mira aqui ¿Esta bien?”
Encendí la linterna de mi teléfono y la agité violentamente delante del demonio.
“Deslumbra, ¿verdad? Es bastante molesto, ¿no?… ¡Aah!”
El demonio se abalanzó sobre mí en un instante, me asuste y caí hacia atrás. Incluso mientras me caía, le puse el teléfono en la boca al demonio y le grité a Baek Taebeom.
“¡Ahora! ¡Hazlo ahora!”
Baek Taebeom se abalanzó inmediatamente sobre el demonio, pero la cola que salió disparada de la parte trasera del demonio lo golpeó y lo lanzó. Jadeé incrédulo y grité imprudentemente.
“¿De verdad eres un Despertador?”
“¿Qué…?”
“¡Tienes habilidades, ¿no?! ¡Usa tus habilidades! ¡No me digas que no tienes ninguna!”
“¿Habilidades…? ¿Qué es eso…?”
Crack
El sonido de mi teléfono siendo aplastado dentro de la boca del demonio resonó en el aire. Grité horrorizado.
“¡Maldito bastardo, ni siquiera termine de pagarlo!”
Pero no era momento de preocuparse por un teléfono. Lo que debería preocuparme era mi vida. A este paso solo era cuestión de tiempo para que me devore.
De repente, se me ocurrió un plan.
[La constelación ‘Aquel que conoce la destrucción’ le ofrece un contrato a Baek Taebeom]
[La Constelación ‘Aquel que conoce la destrucción’ advierte a Baek Taebeom de que le sucederán cosas malas si se niega]
[La Constelación ‘Aquel que conoce la destrucción’ le está gritando a Baek Taebeom]
“Eh… Estoy viendo una ventana extraña delante de mí…”
“¡Acéptalo! No importa lo que sea ¡Solo dale a aceptar!”
Le envié mensajes a Baek Taebeom mientras gritaba a todo pulmón.
Nunca en mi vida pensé que acabaría firmando un contrato con el hombre que destruiría el mundo, pero era mejor que morir aquí.
[Baek Taebeom ha aceptado el contrato con la Constelación ‘Aquel que conoce la destrucción’]
[Has ganado un nuevo contratista]
[A partir de ahora, compartes una parte de tus emociones con tu contratista]
[¡Felicidades! Por haber logrado su primer contrato, se le otorgan 5.000 monedas]
Abrí frenéticamente la página de la tienda y compré un artículo justo antes de que el demonio pudiera desgarrarme la garganta. Se lo dejé caer en la mano a Baek Taebeom justo a tiempo.
[Has patrocinado un artículo para tu Contratista]
Un brillante corte de luz seccionó el cuello del demonio. Baek Taebeom parecía sorprendido, como si hubiera blandido la espada sin darse cuenta. Cuando el demonio quedó partido en dos, la sangre que salpicó hacia mí se convirtió instantáneamente en polvo y desapareció.
[¡Felicidades! Has completado la mazmorra. Se han otorgado las recompensas]
Qué mundo tan jodidamente loco.
Mientras Baek Taebeom me ayudaba a levantarme, murmuré maldiciones entre dientes.